Uno de los errores que solemos cometer a la hora de proponernos iniciar y mantener una práctica diaria de meditación es el querer meditar una cantidad de tiempo que no es realista. Puede ser porque a la hora de la verdad no encontremos dicha cantidad de tiempo en ningún momento del día, y en lugar de hacer lo que podamos ni siquiera empezamos. O porque una vez en ello nos resulte insoportable la incomodidad física o psicológica de estar mucho tiempo sentados sin hacer nada. ¿La solución? Comenzar con algo pequeño.
Pequeño es un concepto subjetivo, al igual que mucho tiempo. Por ejemplo, quince minutos pueden ser muy poco para algunas personas y todo un mundo para otras. Es posible que tengas que probar varias veces hasta encontrar la duración adecuada a tu agenda y capacidad actual. Lo más importante es conseguir la constancia y crear el hábito, independientemente de la cantidad de tiempo.
No subestimes lo pequeño
Hay un par de cosas que la gente subestima cuando quiere empezar a meditar de manera frecuente, aunque sea por unos pocos minutos cada día.
La primera es la dificultad de encontrar la cantidad de tiempo que deseamos meditar y respetarla, aunque esta sea una cantidad de tiempo pequeña. Por eso considero fundamental saber con antelación cuándo vamos a meditar, reservar el espacio para hacerlo y priorizar la meditación, de manera que otras actividades o planes de última hora no la releguen definitivamente.
El otro aspecto que suele ser subestimado es el efecto potencial de parar cada día durante unos pocos minutos, o unas pocas respiraciones. Levantar el pedal del acelerador de la vida que llevamos, aunque sea por un breve momento, puede ser muy liberador. Y conseguir hacer, aunque sea una pequeña grieta en nuestro ocupado día, puede ser suficiente para que a través de ella comience a entrar luz, veamos con mayor claridad, se haga más espacio, empiecen a debilitarse algunos de los patrones negativos que tenemos instaurados, y puedan brotar y crecer patrones nuevos que contribuyan a disminuir nuestro sufrimiento y aumentar nuestra sensación de paz y bienestar.
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