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	<title>Anatomía y fisiología Archives - Monoyoga</title>
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	<description>El arte de moverse hacia la quietud</description>
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	<title>Anatomía y fisiología Archives - Monoyoga</title>
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		<title>Las partes de la respiración</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Mono Yoga]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 18 Feb 2020 00:05:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Anatomía y fisiología]]></category>
		<category><![CDATA[Meditación]]></category>
		<category><![CDATA[Yoga]]></category>
		<category><![CDATA[concentración]]></category>
		<category><![CDATA[meditación]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Si observas tu respiración, ¿cuántas partes distingues?, ¿cuáles son esas partes?  Ilustración cedida por Irene Izquierdo (@ireneizib)  Aunque la respuesta a la primera pregunta sea evidente para algunas personas, no creo que todo el mundo conteste «cuatro». Las partes más obvias de la respiración son los movimientos de ida y vuelta del aire,</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Si observas tu respiración, ¿cuántas partes distingues?, ¿cuáles son esas partes?</p>



<figure class="wp-block-image size-large">
<div id="attachment_1558" style="width: 829px" class="wp-caption aligncenter"><img fetchpriority="high" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-1558" class="size-large wp-image-1558" src="https://monoyoga.es/wp-content/uploads/2020/02/inhaleblueireneizib-819x1024.jpg" alt="Las partes de la respiración - Irene Izquierdo" width="819" height="1024" srcset="https://monoyoga.es/wp-content/uploads/2020/02/inhaleblueireneizib-200x250.jpg 200w, https://monoyoga.es/wp-content/uploads/2020/02/inhaleblueireneizib-240x300.jpg 240w, https://monoyoga.es/wp-content/uploads/2020/02/inhaleblueireneizib-400x500.jpg 400w, https://monoyoga.es/wp-content/uploads/2020/02/inhaleblueireneizib-600x750.jpg 600w, https://monoyoga.es/wp-content/uploads/2020/02/inhaleblueireneizib-768x960.jpg 768w, https://monoyoga.es/wp-content/uploads/2020/02/inhaleblueireneizib-800x1000.jpg 800w, https://monoyoga.es/wp-content/uploads/2020/02/inhaleblueireneizib-819x1024.jpg 819w, https://monoyoga.es/wp-content/uploads/2020/02/inhaleblueireneizib-1200x1500.jpg 1200w, https://monoyoga.es/wp-content/uploads/2020/02/inhaleblueireneizib-1229x1536.jpg 1229w, https://monoyoga.es/wp-content/uploads/2020/02/inhaleblueireneizib.jpg 1600w" sizes="(max-width: 819px) 100vw, 819px" /><p id="caption-attachment-1558" class="wp-caption-text">Ilustración cedida por Irene Izquierdo (<a href="https://www.instagram.com/ireneizib/" target="_blank" rel="noopener">@ireneizib</a>)</p></div>
</figure>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque la respuesta a la primera pregunta sea evidente para algunas personas, no creo que todo el mundo conteste «cuatro». Las partes más obvias de la respiración son los movimientos de ida y vuelta del aire, la inspiración y la espiración. Pero estos dos movimientos están ritmados por tiempos de pausa llamados apneas, que también son partes de la respiración.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una apnea es cualquier momento de pausa del flujo respiratorio, pero hay dos apneas que se producen de forma natural en la respiración cotidiana, una después de la inspiración y otra tras la espiración. De forma general, la segunda suele ser más larga que la primera. Esa apnea más larga, el tiempo de pausa posespiratoria, tiene unas características fisiológicas particulares, que hacen que suponga un tiempo de descanso general para el organismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En <a href="https://monoyoga.es/yoga/como-funciona-hatha-yoga/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" aria-label="hatha yoga (se abre en una nueva pestaña)"><em>hatha</em> yoga</a>, cuando realizamos <em>pranayama</em>, entre otros factores modificamos las duraciones y proporciones de esas cuatro partes de la respiración, según los efectos que estemos buscando. <em>Puraka</em> es el término para referirse a la inspiración, <em>rechaka</em> para la espiración, y <em>khumbaka</em> para las apneas; <em>antar</em> <em>khumbaka</em> cuando la apnea se produce con los pulmones llenos de aire y <em>bahir</em> <em>khumbaka</em> para la apnea que se produce después de la espiración.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según la tradición hindú, tras practicar <em>pranayama</em> durante largo tiempo y de manera adecuada, el yogui puede suspender completamente la inhalación y exhalación a voluntad. Esta apnea extrema es llamada <em>kevala khumbaka</em>, y muchos la relacionan directamente con el estado de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Samadhi" target="_blank" rel="noreferrer noopener" aria-label=" (se abre en una nueva pestaña)">Samadhi</a>, el último de los ocho miembros del yoga.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando usamos la respiración como objeto de meditación, las sensaciones de los dos movimientos respiratorios suelen ser bastante tangibles. Sin embargo, en las apneas, ante la ausencia de sensaciones, es fácil que la mente aproveche para ir a buscar cualquier otro estímulo y distraerse. Permanecer conscientes de nuestro objeto (o de su ausencia) en esas pausas es fundamental.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si practicamos para desarrollar nuestra concentración, es posible que, por el camino, en algunas fases, no seamos capaces de sentir que estamos respirando. Al principio será porque nuestra respiración se ha vuelto muy sutil y nuestra sensibilidad no se ha desarrollado lo suficiente para percibirla. Las primeras ocasiones en que esto suceda, es muy probable que el miedo y la falta de <em>mindfulness</em> hagan que, en lugar de dejar que todo se desarrolle naturalmente, realicemos una inhalación profunda que nos sacará del estado de concentración que habíamos alcanzado. Cuando parezca que hemos dejado de respirar, simplemente debemos esperar en el último punto donde hemos notado la respiración y esta, tarde o temprano, volverá a aparecer.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Posteriormente, si llegamos a desarrollar lo suficiente nuestra concentración, algunos textos y maestros nos dicen que, efectivamente, la respiración pulmonar cesará. Esto sucederá cuando alcancemos la cuarta <a href="http://sabiduria.es/espacios-de-curacion-227/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" aria-label=" (se abre en una nueva pestaña)">jhana</a> o <em>nirodha·samāpatti</em>*.</p>



<p class="wp-block-paragraph">* <em>La suspensión temporal de la consciencia, así como de la materialidad producida por esta y sus factores mentales asociados.</em></p>
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		<title>Anatomía expresada: postura</title>
		<link>https://monoyoga.es/anatomia-y-fisiologia/anatomia-expresada-postura/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Mono Yoga]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 25 Feb 2019 15:35:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Anatomía y fisiología]]></category>
		<category><![CDATA[anatomía]]></category>
		<category><![CDATA[drsti]]></category>
		<category><![CDATA[postura]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Charles Sherrington, el famoso neurólogo y premio Nobel, dijo que la postura era la sombra del movimiento, porque sucede antes que este. Mi sombra crea un trasfondo para mí, de la misma manera que la postura lo hace para el movimiento. Por lo que si queremos trabajar con el movimiento, puede que tengamos que abordar</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Charles_Scott_Sherrington" target="_blank" rel="noreferrer noopener" aria-label="Charles Sherrington (abre en una nueva pestaña)">Charles Sherrington</a>, el famoso neurólogo y premio Nobel, dijo que la postura era la sombra del movimiento, porque sucede antes que este. Mi sombra crea un trasfondo para mí, de la misma manera que la postura lo hace para el movimiento. Por lo que si queremos trabajar con el movimiento, puede que tengamos que abordar primero su sombra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La
postura también se ve influenciada por la mirada. No todas las
prácticas yóguicas son apropiadas para todo el mundo. Las variantes
del <em>drsti</em>
son un ejemplo, especialmente cuando se realizan sin la suficiente
comprensión. Sugeriría que cuando pongamos en práctica cualquier
técnica o la enseñáramos, nos hiciéramos esta pregunta: «cuando
estoy practicando o enseñando esto, ¿experimento y comprendo cómo
esto tiene relación con mi vida?».
Lo que la ciencia de la percepción y la filosofía existencial nos
han dicho es que la visión periférica es esencial para entender
«dónde» estamos, algo que es importante para darnos cuenta de
«quiénes» somos en cada momento. No tomemos ciegamente todas las
prácticas yóguicas; busquemos incluir todo lo que se ha descubierto
en Occidente para volver a examinar con mayor discernimiento dichas
prácticas. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nuestra cultura consumista está enganchada a la visión focal, de manera que cualquier práctica que la incentive debe ser bien entendida. A nivel físico, la visión focal exclusiva inhibe nuestro órgano del <a rel="noreferrer noopener" aria-label="equilibrio (abre en una nueva pestaña)" href="https://monoyoga.es/anatomia-y-fisiologia/anatomia-del-equilibrio/" target="_blank">equilibrio</a>, por lo que tiene nefastas consecuencias para nuestra postura. Lo que resulta útil es estimular la «inteligencia de la diferenciación», cuyo nivel ha disminuido casi a escala global en nuestros días. Lo cual implica dar la posibilidad a la gente de experimentar lo que significa un cambio en nuestra forma de mirar; cómo un cambio de perspectiva es esencial para no quedarnos enganchados, no perder la habilidad para encontrar el sentido apropiado.  </p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Puedes encontrar el texto original en inglés, así como otras publicaciones sobre «embodied anatomy» en la </em><a rel="noreferrer noopener" aria-label="página de Facebook de Leo Peppas (abre en una nueva pestaña)" href="https://www.facebook.com/pg/leo.peppas/photos/?tab=album&amp;album_id=667912716557962" target="_blank"><em>página de Facebook de Leo Peppas.</em></a><br></p>
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		<title>Anatomía expresada: los pies</title>
		<link>https://monoyoga.es/anatomia-y-fisiologia/anatomia-expresada-los-pies/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Mono Yoga]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 14 Feb 2019 15:39:15 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Anatomía y fisiología]]></category>
		<category><![CDATA[anatomía]]></category>
		<category><![CDATA[pies]]></category>
		<category><![CDATA[raíces]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Cuando nuestros pies pasan tanto tiempo cómodamente ocultos en zapatos y calcetines es fácil olvidar lo valiosos que son. Puede que sean la parte del cuerpo más alejada de la cabeza, pero son de vital importancia para esta. A pesar de lo extraño que pueda sonar, aun siendo evidentemente lógico, nuestros pies no evolucionaron para</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Cuando nuestros pies
pasan tanto tiempo cómodamente ocultos en zapatos y calcetines es
fácil olvidar lo valiosos que son. Puede que sean la parte del
cuerpo más alejada de la cabeza, pero son de vital importancia para
esta.
A pesar de lo extraño que pueda sonar, aun siendo evidentemente
lógico, nuestros pies no evolucionaron para que los zapatos los
dejaran «sordos».</p>



<p class="wp-block-paragraph">Antes de esforzarnos
duramente por arreglar un cuerpo, cuando en realidad a menudo no hay
nada de malo en él, puede ser más útil
comprobar cómo nos relacionamos con el mundo. Imagina el impacto que
tendría en tus relaciones ir con los dedos tapando tus oídos la
mayor parte del tiempo. Hablar sin escuchar. Imagínalo, ¿qué
harían las otras personas? ¿Cómo puede tu cuerpo responder si no
sabe dónde está? 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay dos maneras
de que tus pies, y por consiguiente tu cuerpo entero, puedan
relacionarse con el entorno. Una es tocar el suelo, y la otra es ser
tocados, recibir la impresión del suelo en nuestro cuerpo. A este
segundo tipo lo llamamos «pies posturales». Es un área en la cual
reside frecuentemente nuestra ceguera postural, debido a la
percepción que se ha (mal)acostumbrado. En la mayoría de los
entornos urbanos, con superficies homogeneizadas, no hay nada que
estimule la curiosidad. Al contrario, queremos separarnos de ese
contacto duro e implacable. Lo que sucede normalmente es que esa dura
superficie crea demasiado <em>feedback</em>,
de manera que sentimos en exceso nuestro cuerpo y todas las historias
sin resolver que llevamos en él. Sin saber cómo gestionar esto,
normalmente nos abstraemos de alguna manera, a menudo hacia la
salvación ilusoria que nos proporciona nuestra cabeza. Cuando nos
evadimos de ese contacto, de nuestra relación momento a momento con
el suelo, las respuestas más comunes son colapsar, sobreestabilizar,
o una combinación de ambas. ¿Cómo puede saber nuestro cuerpo cómo
reaccionar si no recibe la información? Nuestra relación con el
suelo es una parte fundamental de nuestro sistema para verificar lo
que es real. Algo que necesitamos para saber lo que nos pertenece y
lo que no, lo que es pasado, presente y futuro, e incluso para saber
quiénes somos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Responder
repetidamente de forma inalterable ante esta básica manifestación
de lo que es estar en relación puede tener
repercusiones en todas nuestras relaciones. Por lo que no estamos
hablando solo de equilibrio y del sistema postural, sino también de
implicaciones en nuestra respiración, en el mecanismo de soporte del
<em>core</em>, y en
lo que nos sostiene durante las aventuras y desafíos de nuestra
vida. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">Busca oportunidades
para permitir que el suelo bese tus pies, caminando descalzo, en un
entorno que no sea demasiado desafiante al principio. Tomará tiempo
y será necesaria cierta regularidad para que tenga efecto,
pero será difícil que encuentres otro efecto más profundo. 
</p>



<p class="wp-block-paragraph">¡Aprovecha tus pies
y tu mente te lo agradecerá! Son tan valiosos como lo es nuestra
relación con el mundo. Déjalos salir de
los confines de tus zapatos y que den la bienvenida al mundo. 
</p>
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		<item>
		<title>Anatomía Expresada: Movimiento contralateral</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Mono Yoga]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 28 Jan 2018 10:41:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Anatomía y fisiología]]></category>
		<category><![CDATA[caminar]]></category>
		<category><![CDATA[hatha yoga]]></category>
		<category><![CDATA[movimiento]]></category>
		<category><![CDATA[torsiones]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>A menudo asociamos el movimiento contralateral a la acción de caminar o correr; con un brazo y la pierna contraria conectados a través del movimiento y, si tenemos suerte, acompañados por una espiral a lo largo de todo el torso. Pero es mucho más que eso; nuestra forma de caminar es una expresión de cómo</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><span lang="es-ES">A menudo asociamos el movimiento contralateral a la acción de caminar o correr; con un brazo y la pierna contraria conectados a través del movimiento y, si tenemos suerte, acompañados por una espiral a lo largo de todo el torso. Pero es mucho más que eso; nuestra forma de caminar es una expresión de c</span><span lang="es-ES">ómo entramos en contacto con el mundo y de la fluidez de nuestra relación con él. Desde la manera en la que recibimos el suelo a través de los pies y a lo largo de todo el cuerpo, hasta la forma en la que recibimos el mundo a través de nuestros ojos. </span></p>
<p><span lang="es-ES">Podemos intentar modelar nuestro caminar para que sea más fácil, más íntegro, más estiloso, o cualquier otra idea o imagen que queramos emular. Pero aun así, cualquier cosa que intentemos hacer será una interferencia. Así es la sabiduría del cuerpo, como decía Nietzsche “más profunda que la más profunda de nuestras filosofías”.</span></p>
<p lang="es-ES">El permanecer sentados por largos periodos de tiempo cambia el equilibrio de las curvaturas de nuestra espalda, de forma que tendemos a perder el rejuvenecedor movimiento contralateral que se produce al caminar, hasta el punto de que caminar puede llegar a crear más tensión en la parte baja de la espalda. Para recuperar este movimiento natural y devolver la elasticidad a tus pasos necesitarás despertar tu curiosidad para recibir las impresiones del suelo a través de tus pies, y tener el soporte de la generosidad de tus ojos aceptando ser tocados por el mundo.</p>
<p><span lang="es-ES">La espiral comienza en los pies y en los ojos. </span></p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-890" src="https://monoyoga.es/wp-content/uploads/2018/01/Embodied-Anatomy-Contralateral.jpg" alt="Movimiento contralateral" width="414" height="510" srcset="https://monoyoga.es/wp-content/uploads/2018/01/Embodied-Anatomy-Contralateral-200x246.jpg 200w, https://monoyoga.es/wp-content/uploads/2018/01/Embodied-Anatomy-Contralateral-244x300.jpg 244w, https://monoyoga.es/wp-content/uploads/2018/01/Embodied-Anatomy-Contralateral-400x493.jpg 400w, https://monoyoga.es/wp-content/uploads/2018/01/Embodied-Anatomy-Contralateral.jpg 414w" sizes="(max-width: 414px) 100vw, 414px" /></p>
<p>Texto e imagen originales de Leo Peppas: <a href="https://goo.gl/hxoB3u" target="_blank" rel="noopener">https://goo.gl/hxoB3u</a></p>
<p>Puedes encontrar este y otros muchos textos interesantes de Leo (en inglés) en este album de su página de Facebook: <a href="https://www.facebook.com/pg/leo.peppas/photos/?tab=album&amp;album_id=667912716557962">https://www.facebook.com/pg/leo.peppas/photos/?tab=album&amp;album_id=667912716557962</a></p>
<p>Y otro de sus textos traducidos al castellano aquí: <a href="https://monoyoga.es/yoga/anatomia-del-equilibrio/">Anatomía del equilibrio</a></p>
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			</item>
		<item>
		<title>Yoga: cambiando los hábitos estresantes del cerebro</title>
		<link>https://monoyoga.es/anatomia-y-fisiologia/yoga-cambiando-los-habitos-estresantes-del-cerebro/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Mono Yoga]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 16 Jan 2018 00:04:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Anatomía y fisiología]]></category>
		<category><![CDATA[asana]]></category>
		<category><![CDATA[estrés]]></category>
		<category><![CDATA[neurobiología]]></category>
		<category><![CDATA[psicología]]></category>
		<category><![CDATA[respiración]]></category>
		<category><![CDATA[yoga]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Tres veces a la semana mi padre conduce a las 7 de la mañana en dirección a un estudio de danza a cinco manzanas de la playa. En la luminosa sala de suelo de madera un hombre musculoso con la cabeza afeitada y en bañador susurra instrucciones en una mezcla de inglés y sánscrito. Mi</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><span lang="es-ES">Tres veces a la semana mi padre conduce a las 7 de la mañana en dirección a un estudio de danza a cinco manzanas de la playa. En la luminosa sala de suelo de madera un hombre musculoso con la cabeza afeitada y en bañador susurra instrucciones en una mezcla de inglés y sánscrito. Mi padre, y el resto de la clase (la mayoría actrices bronceadas y flexibles en mallas negras de <a href="https://www.eu.lululemon.com/?locale=en_IE&amp;sl=ES" target="_blank" rel="noopener">Lululemon</a>) se doblan y retuercen en extrañas posturas. Las ventanas se empañan con la condensación de la respiración colectiva. </span><span style="font-size: xx-small;"><!-- Este espacio es más grande que el resto entre párrafos. --></span></p>
<p lang="es-ES">Mi padre lleva asistiendo a <a href="https://monoyoga.es/las-clases-2/" target="_blank" rel="noopener">clases de yoga</a> más de 6 años. A mí siempre me han interesado el ejercicio y los deportes, pero no entendía qué había de extraordinario en esta rara técnica de estiramiento prolongado. También tenía un interés paralelo en neurociencia, pero poco me imaginaba que esta antigua práctica cambiaría mi entendimiento sobre la relación entre el cuerpo y el cerebro.</p>
<p><span lang="es-ES">El yoga puede, supuestamente, mejorar el sistema inmune y los síntomas de la depresión, así como reducir el dolor crónico, el estrés y la presión arterial. Estas afirmaciones han sido hechas por los yoguis a lo largo de los años, y sonaban a tonterías </span><span lang="es-ES"><i>new age</i></span><span lang="es-ES">. Sin embargo, y sorprendentemente, toda esa lista de beneficios está respaldada por investigaciones científicas. </span></p>
<p><span lang="es-ES">Puede sonar a cosa de magia que posar como un guerrero orgulloso o como un cuervo pueda tener tamaños efectos, pero no es magia. Es neurobiología. La siguiente frase puede sonarte o muy profunda o tremendamente obvia, pero todo se resume en esto: las cosas que haces y los pensamientos que tienes cambian los patrones de funcionamiento y la composición química de tu cerebro. Incluso actos tan simples como cambiar tu postura, relajar los músculos faciales, o ralentizar tu frecuencia respiratoria pueden afectar a tu actividad cerebral (más allá de la actividad necesaria para llevar a cabo la acción). Estos cambios son a menudo pasajeros, pero pueden ser duraderos, especialmente si implican el cambio de un hábito.</span></p>
<p><span lang="es-ES">La primera vez que madrugué para ir con mi padre a yoga, tenía en la cabeza la imagen de una habitación repleta de gente contorsionándose lentamente para alcanzar la iluminación. Cuando la clase estaba a punto de comenzar, mi padre masculló desde la esterilla de al lado: “Se supone que tienes que respirar a través de la nariz a la vez que constriñes la parte posterior de la garganta para hacer un sonido como el del océano”. Aquello sonaba un poco entre </span><span lang="es-ES"><i>hippy</i></span><span lang="es-ES"> y cursi, pero lo probé de todas formas, solo para descubrir después que ese era uno de los factores clave del efecto del yoga en el cerebro.</span></p>
<p><span lang="es-ES">En quince minutos estaba chorreando tanto sudor que apenas podía sostener un perro cabeza abajo. Pero a lo largo de todas las posturas, el instructor seguía mencionando como se suponía que debíamos mantener nuestra respiración calmada y con un ritmo constante. ¿Calmados? ¿En serio? Mis músculos temblaban mientras intentaba mantenerme en la postura de una flexión de brazos a 6 centímetros del suelo. Cuando el profesor nos pidió que giráramos de tal manera que el hombro derecho descendiera por debajo de la rodilla derecha, apenas podía llenar mis pulmones. Nos pidió que nos arqueáramos hacia atrás, y mi columna crujió y se resistió dolorosamente a mis esfuerzos. ¿Calmados? ¡Pero si quería que nos quedáramos apoyados sobre nuestras cabezas!</span></p>
<p><span lang="es-ES">Como neurocientífico, a pesar de mi inicial incredulidad, me di cuenta de que el yoga funciona no porque las posturas sean relajantes, sino porque son estresantes. Son los intentos por permanecer calmado durante este estrés lo que produce el mayor beneficio neurobiológico de la práctica del yoga. </span></p>
<div id="Sección1" dir="LTR">
<p><span lang="es-ES">Tu cerebro tiende a reaccionar de forma automática ante la incomodidad y la desorientación, disparando la respuesta fisiológica al estrés y activando un ansioso diálogo entre el córtex prefrontal y el más emocional sistema límbico. La respuesta al estrés en sí misma incrementa la probabilidad de tener pensamientos angustiosos como el de “me va a dar un tirón” o “no puedo mantener esta posición por más tiempo”. Y de hecho, esos pensamientos a su vez agravan la respuesta al estrés.</span></p>
</div>
<p><span lang="es-ES">Curiosamente, a pesar de las diferentes formas de situaciones estresantes en las que una persona puede encontrarse (quedarte sobre la cabeza, huir de un león, acabar un informe a las 5 de la mañana)</span><span lang="es-ES">, el sistema nervioso solo tiene una respuesta ante el estrés. Los pensamientos específicos que tengas pueden cambiar, pero las áreas del cerebro involucradas y la respuesta fisiológica serán las mismas. La reacción fisiológica al estrés conlleva un aumento de la frecuencia cardiaca, de la frecuencia respiratoria, de la tensión muscular e incremento del cortisol y otras hormonas del estrés.</span></p>
<p>Lo fascinante de la interacción cuerpo-mente es que funciona en ambos sentidos. Por ejemplo, si estás estresado, tus músculos se tensarán (preparándose para huir de un león), y esto te llevará a un modo de pensar más negativo. Relajar esos músculos, en particular los músculos faciales, llevará al cerebro en el otro sentido, lejos del estrés y hacia pensamientos más relajados. De igual manera, bajo una situación de estrés tu frecuencia respiratoria aumenta. Ralentizar tu respiración apartará la respuesta al estrés de tu cerebro y llevará a este nuevamente hacia pensamientos más calmados.</p>
<p><span lang="es-ES">¿Cómo encajamos todo esto? Como ya he comentado, la respuesta al estrés en el sistema nervioso es activada de forma refleja por las sensaciones de desasosiego y confusión. La torsión de tu columna, el ácido láctico producido por tus músculos tensándose, la incómoda sensación cuando estamos cabeza abajo, la incapacidad de respirar; todo ello son diferentes formas de desasosiego y confusión, y tienden a llevarnos automáticamente a un estado mental tenso y a la activación de la respuesta al estrés en todo el sistema nervioso. Sin embargo, el hecho de que esta respuesta sea automática</span><span lang="es-ES"> no significa que sea necesaria. Es, de hecho, un hábito del cerebro. Uno de los principales propósitos del yoga es reentrenar este hábito de manera que tu cerebro deje de invocar automáticamente la respuesta al estrés. </span></p>
<p><span lang="es-ES">Algunas personas pueden pensar que la respuesta al estrés es un reflejo innato y que por lo tanto no puede ser modificada. Esta respuesta es parcialmente innata, y parcialmente aprendida en las etapas iniciales de la infancia. Sí, la respuesta al estrés ya viene descargada e instalada en tu primer sistema operativo. Sin embargo, esta tendencia se ve aumentada por años de refuerzo. Particularmente te empapas de cómo los que te rodean, principalmente tus padres, reaccionan ante situaciones estresantes. Sus reacciones se programan en tu sistema nervioso. Pero no porque un hábito sea innato y después reforzado significa que sea inmune al cambio. Casi cualquier hábito puede ser cambiado, o al menos mejorado, mediante la repetición de un nuevo hábito.</span></p>
<p><span lang="es-ES">Para darte un ejemplo de cómo cambiar una reacción innata similar, voy a cambiar totalmente de tercio y asumir que tenemos un problema con el reflejo faríngeo (el que evita que nos atragantemos con alimentos o bebidas). Probablemente la primera vez que intentáramos beber una cerveza entera de un trago este reflejo nos lo impediría. Pero con la práctica constante (que muchos hemos llevado a cabo en la realidad), al final suprimimos gran parte de ese reflejo. Al igual que con el reflejo faríngeo, el hecho de que tu respuesta al estrés sea innata y automática no significa que no pueda ser modificada mediante la práctica sostenida e intencionada.</span></p>
<p><span lang="es-ES">Para algunas personas el levantarse a las 6:30 de la mañana para ir a una clase de yoga disparará automáticamente su respuesta al estrés. La buena noticia es que no necesitas ir a una clase para practicar yoga. Las posturas que la mayoría de la gente asocia con el yoga son simplemente una forma en particular de practicar yoga llamada </span><span lang="es-ES"><i>asana</i></span><span lang="es-ES"> (</span><span lang="es-ES"><i>asana</i></span><span lang="es-ES"> se traduce como “postura”). <a href="https://monoyoga.es/yoga/la-secuencia-sivananda/">La práctica de </a></span><span lang="es-ES"><i>asanas</i></span><span lang="es-ES"> te desafía de un modo específico, pero la vida misma te ofrece numerosos desafíos de por sí. Ante cualquier situación estresante puedes intentar las mismas técnicas para calmarte; respirar lento y profundo, relajar los músculos de la cara, limpiar tu cabeza de pensamientos angustiosos, concentrarte en el momento presente. De hecho, aplicar estas técnicas a la vida real es de lo que trata el yoga en realidad. Yoga es simplemente el proceso de prestar atención al momento presente y calmar la mente. Con el paso del tiempo comenzarás a reentrenar tu reacción automática al estrés, y a reemplazarla por otra que te conduzca más hacia la felicidad y el bienestar general. </span></p>
<p><span lang="es-ES">Tras volver varias veces a la clase de yoga de mi padre, llegué finalmente a la conclusión de que no solo puedes practicar yoga en la vida real, sino que también puedes ir a una clase de yoga y no estar realmente practicando yoga. Algunas de las personas que estaban alrededor de mi padre, especialmente en una ciudad tan preocupada con la imagen corporal como Los Ángeles, pueden simplemente estar poniendo sus piernas detrás de la cabeza, y aun así no concentrarse en mantener su respiración calmada y constante, o sus mentes despejadas. Puede que estén pensando en cualquier otra cosa. </span></p>
<p><div class="fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container hundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling" style="--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-overflow:visible;--awb-flex-wrap:wrap;" ><div class="fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap" style="width:calc( 100% + 0px ) !important;max-width:calc( 100% + 0px ) !important;margin-left: calc(-0px / 2 );margin-right: calc(-0px / 2 );"><div class="fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column fusion-flex-align-self-flex-start fusion-column-no-min-height" style="--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:0px;--awb-margin-bottom-large:0px;--awb-spacing-left-large:0px;--awb-width-medium:100%;--awb-spacing-right-medium:0px;--awb-spacing-left-medium:0px;--awb-width-small:100%;--awb-spacing-right-small:0px;--awb-spacing-left-small:0px;"><div class="fusion-column-wrapper fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column"><div id="attachment_878" style="width: 622px" class="wp-caption aligncenter"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-878" class="wp-image-878 size-full" src="https://monoyoga.es/wp-content/uploads/2018/01/chica-con-piernas-detras-de-la-cabeza.jpg" alt="chica con piernas detras de la cabeza" width="612" height="612" srcset="https://monoyoga.es/wp-content/uploads/2018/01/chica-con-piernas-detras-de-la-cabeza-66x66.jpg 66w, https://monoyoga.es/wp-content/uploads/2018/01/chica-con-piernas-detras-de-la-cabeza-150x150.jpg 150w, https://monoyoga.es/wp-content/uploads/2018/01/chica-con-piernas-detras-de-la-cabeza-200x200.jpg 200w, https://monoyoga.es/wp-content/uploads/2018/01/chica-con-piernas-detras-de-la-cabeza-300x300.jpg 300w, https://monoyoga.es/wp-content/uploads/2018/01/chica-con-piernas-detras-de-la-cabeza-400x400.jpg 400w, https://monoyoga.es/wp-content/uploads/2018/01/chica-con-piernas-detras-de-la-cabeza-600x600.jpg 600w, https://monoyoga.es/wp-content/uploads/2018/01/chica-con-piernas-detras-de-la-cabeza.jpg 612w" sizes="(max-width: 612px) 100vw, 612px" /><p id="caption-attachment-878" class="wp-caption-text">¿Está esta chica haciendo yoga?</p></div>
<p><span lang="es-ES">Sin la intención sostenida de <a href="https://monoyoga.es/meditacion-2/diez-minutos-atencion-en-la-respiracion/" target="_blank" rel="noopener">concentrarse en el presente</a> y <a href="https://monoyoga.es/yoga/la-paz-dentro-ti/" target="_blank" rel="noopener">calmar la mente</a>, ir a una clase de yoga puede ser una actividad mecánica realizada por inercia. Si lo pienso, ¿quién sabe si mi padre está realmente haciendo yoga y no simplemente mirando a las mujeres que se ponen las piernas detrás de la cabeza? Por mi parte, todo lo que puedo decir es que desde mi esterilla puedo oír su respiración yendo y viniendo, profunda y lentamente como el océano, y que no tiene ningún problema en quedarse apoyado sobre la cabeza. </span></p>
<p lang="es-ES">Artículo original en inglés:</p>
<p><span style="color: #000080;"><span lang="zxx"><u><a class="western" href="https://www.psychologytoday.com/blog/prefrontal-nudity/201109/yoga-changing-the-brains-stressful-habits">https://www.psychologytoday.com/blog/prefrontal-nudity/201109/yoga-changing-the-brains-stressful-habits</a></u></span></span></div></div></div></div></p>
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		<title>Anatomía expresada: Anatomía del Equilibrio</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Mono Yoga]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 16 Jan 2017 10:01:49 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Anatomía y fisiología]]></category>
		<category><![CDATA[Yoga]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Simplificando, tienes dos opciones cuando se trata de equilibrio. La primera y, desafortunadamente la que mucha gente aprende en yoga, es concentrarse en “hacer” el equilibrio. La segunda consiste en que el equilibrio “suceda”. En la segunda opción, tu mente está libre para observar el proceso que se desarrolla. Esta opción te ofrece la posibilidad</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p lang="es-ES">Simplificando, tienes dos opciones cuando se trata de equilibrio. La primera y, desafortunadamente la que mucha gente aprende en yoga, es concentrarse en “hacer” el equilibrio. La segunda consiste en que el equilibrio “suceda”. En la segunda opción, tu mente está libre para observar el proceso que se desarrolla. Esta opción te ofrece la posibilidad de presenciar un proceso que puede ser muy relevante en tu vida; por ejemplo, si adoptas estrategias limitantes cuando te sientes desafiado, cuando te desequilibran o te sacan fuera de tu zona de confort. En esencia, e irónicamente, puedes empezar a reconocer cuanto puede que estés interfiriendo con la capacidad natural de tu propio cuerpo para sostenerte cuando te encuentras con estos desafíos. Entender como nos interponemos en nuestro propio camino es uno de los grandes aprendizajes de la vida, pero no necesitamos esperar a ser viejos para que esto se convierta en una irónica conclusión.</p>
<p><span lang="es-ES">Un truco habitual que aprendí en yoga hace muchos años para mantener el equilibrio fue el de concentrarme en un punto fijo; el problema con esta técnica es que tiende a provocar una sobre-estabilización. De manera que puedo sentirme muy estable, pero hay un gran precio a pagar por ello que es fácil de pasar por alto en ese momento. Esto se traduce en que zonas como las caderas, la parte posterior del suelo pélvico y los pilares del diafragma (¡incluso algunas más!) serán reclutadas para sujetar y estabilizar. Las consecuencias de ello son enormes y podría escribir un libro entero sobre el tema. De hecho, pierdo mi equilibrio interior y me agarro al exterior para encontrar soporte, lo que crea una gran singularidad en la relación; me aferro a ti para tener mi estabilidad. Te sugiero que la próxima vez que intentes una postura de equilibrio lo hagas con un amigo, y a la vez que haces la postura le hables, no sobre lo que estás haciendo en ese momento, sino sobre cualquier otra cosa que no esté relacionada. Después pregúntale sobre la diferencia que ha experimentado. Mejor no contarles de antemano el ejercicio para obtener un </span><span lang="es-ES"><i>feedback</i></span><span lang="es-ES"> más objetivo.</span></p>
<p lang="es-ES">El porqué esto ocurre es sencillo; la visión focal exclusiva (concentrarse en un sólo punto) tiende a inhibir el órgano del equilibrio y tu cuerpo se agarra/contrae, porque cree que se va a caer. Puede que tenga la sensación de que he bloqueado todos los ruidos y perturbaciones, pero este es un estado mental “exclusivo” que usualmente no me sirve para relacionarme con el mundo . De hecho puede crear más dudas, ya que no me llega información suficiente.</p>
<p lang="es-ES">Por lo tanto debemos entender lo que estas elecciones realmente significan en cuanto a nuestra capacidad para movernos y expresarnos en el mundo. Después de todo, en la vida real raramente nos relacionamos con la gente mientras estamos en una postura de yoga. ¿Queremos relacionarnos desde un punto de vista tan fijo? ¿Nos ayuda en realidad a tener el espacio necesario para ver “al otro” nuevamente en cada momento y a darnos también el espacio para reevaluarnos a nosotros mismos? Hay una especie de terca insistencia hacia esta actitud fija, como si fuéramos niños pequeños, que en la mayoría de los casos no nos sirve en las relaciones adultas; de hecho nos hace más vulnerables a la manipulación.</p>
<p lang="es-ES">Cuando adoptamos esta técnica de “hacer” el equilibrio, podemos estar aprendiendo de forma inadvertida a reclutar los pilares del diafragma. ¿Qué significa esto? Pues que, a menos que estés haciendo algo extenuante, no necesitas estos pilares para estabilizar tu zona lumbar, necesitan estar libres para la respiración, lo que incluye también tu voz y tu expresividad. Cuando se ven reclutados de forma rutinaria en este proceso de sobre-estabilización, puede significar que aprendes también a quedarte bloqueado en una respiración “simpática”, a respirar como si te estuvieras contrayendo porque se percibe una amenaza.</p>
<p lang="es-ES">Cuando elegimos la segunda opción, ya esté ocurriendo el proceso de equilibrio o no, tenemos la posibilidad de observar algo bastante extraordinario. Este es, por supuesto, un proceso muy personal, pero comúnmente se desarrolla de la siguiente manera: a medida que entramos en la exigente postura de equilibrio, comenzamos a pasar al modo de respuesta “lucha o huída” (<em>fight or flight</em>), nos paralizamos; creemos que tenemos que concentrarnos más para acallar la mente y utilizar nuestra técnica de equilibrio. Esta estrategia ocupa nuestra mente y, aunque podamos ser capaces de bloquear suficientemente el ruido exterior, es poco probable que mantengamos la presencia necesaria para apreciar honestamente lo que está sucediendo, por lo que no entendemos el precio que pagamos por esta estrategia y lo que significa cuando nos encontramos en una situación similar en nuestra vida cotidiana. Puede que nos sintamos tranquilos y estables pero, ¿qué pasa si el viento cambia y tenemos que responder inmediatamente? ¿Y si necesitamos nuestra mente disponible para relacionarnos o simplemente para estar presentes? Nuestra relación con el mundo nunca permanece estable, estamos constantemente renegociándola; este es un profundo hecho que no debemos perder de vista durante mucho tiempo. Hay una especie de sobre-actividad “de arriba a abajo”; si escuchas, puede que sientas esto como mucho ajetreo, mucha actividad, en el área cortical de tu cerebro. En su lugar, permite que tu cerebro se relaje y esponje, y puede que experimentes cómo la información puede viajar más libremente. Una tensión crónica de estas estructuras puede tener consecuencias de amplio espectro.</p>
<p lang="es-ES">Sin embargo, cuando elegimos entrar en el proceso de que el equilibrio “suceda”, nuestro equilibrio será una expresión honesta de la estabilidad de nuestra relación con el mundo, nuestra presencia, en lugar de nuestra habilidad para pensar que estamos en control. Es una experiencia frecuente que, cuando nos retraemos, desconectamos, dejamos de recibir información sobre “el otro” y nosotros en relación, que sentimos la necesidad, el ansia de controlar. Es útil aprender a reconocer esta respuesta y es algo que las posturas de equilibrio (que probablemente deberíamos renombrar) nos pueden ofrecer. Por lo tanto el equilibrio es un proceso y no algo que necesitamos hacer. Una vez más puede ser provechoso, en lugar de intentar planificar una “corrección política” en nuestros cuerpos, entender que nuestro sistema está simplemente ayudándonos a apreciar donde está nuestra mente, cuanta presencia o soporte tenemos.</p>
<p lang="es-ES">La diferencia entre estás dos elecciones es un reflejo de nuestra sociedad y nuestra historia, el yoga ha sido coloreado por la sociedad y la cultura, pero también es una oportunidad para reevaluar nuestras metas y nuestros métodos. Hace mucho tiempo, especialmente alrededor del Renacimiento, decidimos que necesitábamos dominar y controlar la naturaleza, nos separamos a nosotros mismos del resto de la vida que hay sobre este planeta. Puede que sea la hora de replantearnos esta elección y preguntarnos si es una elección bien fundada, una con la que deseamos conformarnos. Antes de pensar que tenemos que dominar y controlar, es útil aprender a respetarnos a nosotros mismos y al mundo. Los equilibrios pueden conectarnos de nuevo con un proceso que está vinculado a una expresión elemental de la vida de este planeta, la homeostasis, algo que parece que hemos reducido a un control pseudo-sofisticado. El yoga nos ofrece la habilidad de liberarnos de la esclavitud de nuestra sociedad de consumo, de empezar a entender lo que significa ser un ser humano en este planeta hoy en día, para lo cual parece haber una necesidad acuciante. Si te gustaría descubrir lo que debes hacer, aprender a escuchar y a estar en relación con el mundo en cada momento es una forma de hacerlo. Para la mayoría de nosotros, esto también significa empezar a reconocer cuando nos estamos retirando, evadiendo, de esta relación. No es que esto sea esencialmente bueno o malo; a veces necesitamos retirarnos del mundo exterior o de una relación, pero cuando se convierte en lo habitual, cuando es una respuesta inamovible que hemos aprendido, el yoga puede apoyarnos en el proceso de reencontrar nuestra humanidad, de no sentirnos tan impresionados por la confusión que nos rodea. Esta experiencia es notar que despiertas un soporte más “de abajo a arriba”, hay más actividad en las partes más primitivas de tu cerebro, como el tronco del encéfalo y el cerebelo (el cerebro reptiliano), de forma que el área cortical se encuentra más calmada y libre para asuntos como la presencia, el humor, la inspiración, la creatividad, o cualquier otra cosa para la que esté diseñada en realidad.</p>
<p lang="es-ES">Esta es una profunda diferencia. Existe la oportunidad de descubrir verdaderamente para lo que está hecha tu mente, en lugar de interferir con tu experiencia. De esa manera puedes tomar decisiones de forma más fundada sobre el modo en que actúas. Podríamos decir que la segunda opción es un proceso más honesto, es la posibilidad de empezar a ocuparse de la realidad que es y de dejar ir la necesidad de controlar.</p>
<p><span lang="es-ES">Intenta añadir posturas de equilibrio en tus saludos al sol, de forma que entres y salgas de ese tipo de posturas directamente hacia/desde la postura ecuestre (</span><span lang="es-ES"><i>lunge</i></span><span lang="es-ES">). Prueba a cantar suavemente a la vez que lo haces para comprobar que la respiración está disponible para la expresividad.</span></p>
<p lang="es-ES">La confusión sobre este proceso está incluso expresada en nuestro lenguaje; en que ahora vamos a “hacer” una postura de equilibrio. La mayoría del proceso de equilibrio “sucede” en tu cerebro reptiliano, que necesita recibir información momento a momento sobre dónde te encuentras, y hacerlo desde tu órgano del equilibrio, tus pies y tu visión periférica. Entonces es cuando despertamos el soporte que necesitamos para estar presentes, liberando la mente.</p>
<p lang="es-ES">De forma que necesitamos aprender a cuestionar todas las instrucciones que hemos heredado, muchas de ellas son equívocas y no están bien fundadas. El yoga no es una ciencia de información estática; mediante un proceso continuo de reevaluación puede continuar evolucionando y servirnos en nuestras vidas actuales. De esta forma no perderemos el contacto con lo que es más esencial y relevante en este tipo de prácticas. Todas las técnicas necesitan ser cuestionadas, si no podemos establecer una conexión con nuestra vida y nuestras relaciones (el significado más profundo suele pasarse por alto) a menudo se convierten simplemente en rodeos para permitirnos “hacer” una postura. Este hecho puede ser controvertido para la mayoría de estudiantes y profesores, pero nos ofrece la posibilidad de conectar con un propósito y un significado más profundos en nuestras vidas, una forma de encontrar la acción adecuada en todas nuestras relaciones. Todas las relaciones necesitan ser renegociadas con regularidad; la vida, el mundo ahí fuera y nuestro mundo interior están cambiando constantemente. Las ideas, técnicas y principios que permanecen fijos nos pueden proporcionar una sensación temporal de seguridad, pero no nos servirán para toda la vida. Por lo tanto el yoga nos presenta de forma habitual la oportunidad de dejar ir esa necesidad de aferrarnos al control y a los artilugios, y en su lugar empezar a identificar y a ocuparnos de lo que se manifiesta en el momento presente. Todos tenemos mucho bagaje con el que lidiar, tanto personal como colectivo; conectar con lo que significa ser un ser humano en los niveles más elementales nos puede servir de apoyo para encontrar claridad, para mudar toda la desinformación y las distorsiones tanto de nuestro propio pasado como aquellas que hemos heredado. Ser libres de actuar en el mundo de una forma que tenga más significado y propósito, para responder a una pregunta que nunca tiene fin; ¿qué tengo que hacer ahora?</p>
<p lang="es-ES"><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-740" src="https://monoyoga.es/wp-content/uploads/2017/01/Anatomía-del-equilibrio.jpg" alt="Anatomía del equilibrio" width="851" height="315" srcset="https://monoyoga.es/wp-content/uploads/2017/01/Anatomía-del-equilibrio-200x74.jpg 200w, https://monoyoga.es/wp-content/uploads/2017/01/Anatomía-del-equilibrio-300x111.jpg 300w, https://monoyoga.es/wp-content/uploads/2017/01/Anatomía-del-equilibrio-400x148.jpg 400w, https://monoyoga.es/wp-content/uploads/2017/01/Anatomía-del-equilibrio-600x222.jpg 600w, https://monoyoga.es/wp-content/uploads/2017/01/Anatomía-del-equilibrio-768x284.jpg 768w, https://monoyoga.es/wp-content/uploads/2017/01/Anatomía-del-equilibrio-800x296.jpg 800w, https://monoyoga.es/wp-content/uploads/2017/01/Anatomía-del-equilibrio.jpg 851w" sizes="(max-width: 851px) 100vw, 851px" /></p>
<p lang="es-ES">Esta foto es increíble; el pescador se equilibra sobre una barca muy inestable, muy estrecha y poco profunda, a la vez que conversa con otro pescador que se encuentra fuera de escena, está sobre una pierna, remando y estabilizando la barca con la otra, y al mismo tiempo manejando su red de pesca. Aquí tenemos a un verdadero yogui. Tiene el perfecto equilibrio entre estabilidad y movilidad, está respondiendo en cada momento a circunstancias y necesidades cambiantes, está en relación con el mundo a cada instante.</p>
<p lang="es-ES"><em>El equilibrio será uno de los temas principales que abordaremos en marzo dentro del <a href="https://monoyoga.es/eventos/raices/">taller «Raíces».</a></em></p>
<p lang="es-ES"><em>Podéis encontrar <a href="https://www.facebook.com/leo.peppas/photos/a.667912716557962.1073741831.504756839540218/1359810624034831/?type=3&amp;theater">el texto original en inglés en la página de Facebook de Leo Peppas</a>. Leo lleva casi 30 años enseñando yoga y movimiento. Actualmente está escribiendo una serie de libros de yoga, impartiendo formaciones y talleres, y haciendo de mentor para otros <a href="https://monoyoga.es/el-profesor/">profesores de yoga</a>.</em></p>
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