Compensar o remediar

Cuando algo no funciona bien, hay tres métodos elementales de actuación: no hacer nada, remediar (arreglar las cosas en su origen) o compensar (hacer un “apaño”). Hacer nada puede ser una buena solución en determinados casos, pero en muchos otros no es la mejor opción, y en esas situaciones debemos actuar de forma activa.

Cuando compensamos, sustituimos por otra cosa algo que está ausente, bloqueamos alguno de los efectos no deseados de lo que no funciona, o nos volvemos inconscientes respecto a los efectos no deseados. Compensar suele ser mucho más rápido que remediar. Sin embargo, a menudo nos lleva a un desajuste más grande y a una mayor necesidad de compensación. Lo vemos muy a menudo en los tratamientos médicos, y también lo vemos en las clases de yoga y en la vida en general.

Remediar, por otro lado, normalmente requiere deshacernos de algunas de las compensaciones existentes. Esto puede resultar contra-intuitivo si la compensación es vista como un logro. Remediar es reconocernos a nosotros mismos que nos equivocamos en un giro en el camino tiempo atrás, y que debemos retroceder varios kilómetros. En el yoga, puede significar el dejar de “poder hacer” una postura, y tener que trabajar con una versión de la postura aparentemente más básica o con otras posturas menos espectaculares.

Compensar

Arriba, un clásico de las posturas de yoga cuando empezamos. Abajo, el cuerpo trabajando en conjunto.  Gracias a Pablo de http://pablogcapistrano.tumblr.com/ por las fotos.

En términos de felicidad humana, a menudo requiere que admitamos que un determinado valor en nuestra sociedad o nuestro entorno no es en realidad saludable. Al contrario que compensar, remediar nos lleva a una mayor capacidad de auto-regulación y a una sensación de bienestar mucho más sólida y estable. Las compensaciones con frecuencia nos traen un mayor desequilibrio; una persona tenderá a hacer a menudo aquello que se le da bien, y por otro lado a abandonar aquello en lo que no es buena pero que bien podría ser lo que le aportara realmente satisfacción y conexión.

Las compensaciones también pueden abusar de la resiliencia del cuerpo. Si nuestro coche se queda sin gasolina, o se pincha una rueda, es necesario arreglar el problema para que el coche siga funcionando, aunque lo único que nos preocupe sea llegar al destino. Sin embargo el cuerpo humano es más flexible, ya que puede encontrar varias formas alternativas de hacer una cosa (si nos dañamos un tobillo, podemos alterar la forma de caminar; cojear, ir sobre una pierna, con muletas, a gatas…). Es por ello que el ego humano no tiene que detener su marcha hacia sus metas si un problema surge en alguna parte de su movimiento.

De la misma forma, si algo (por ejemplo, una postura de yoga) se intenta antes de que una persona esté suficientemente desarrollada para ello, es posible esquivar el obstáculo y dar un rodeo. Estas compensaciones corporales se vuelven automáticas, y no nos llevan a una sensación de naturalidad, a un estado de flujo, ni a un incremento de nuestra sensibilidad.

En situaciones de emergencia, una compensación física puede ser un recurso valioso e incluso salvarnos la vida, pero si la vida es vivida como una emergencia continua, la falta de alegría y humanidad son seguras. Remediar mediante el trabajo corporal no consiste en una ganancia inmediata en efectividad aparente, sino que trata de una adquisición efectiva de paz, comodidad y seguridad.

La secuencia Sivananda (serie de Rishikesh)

La secuencia Sivananda, también conocida como serie de Rishikesh, se desarrolló a partir de las enseñanzas de Swami Sivananda, un famoso líder espiritual y profesor de yoga de la India, y es practicada en multitud de centros de yoga en todo el mundo.

En una clase típica de estilo Sivananda se comienza entonando cánticos, tras los cuales se realizan ejercicios de respiración (pranayama), saludos al sol, y otros ejercicios específicos para estirar más la parte posterior de las piernas y fortalecer el abdomen. En esta entrada nos centraremos en el corazón de la práctica, la secuencia de 12 posturas en sí:

Secuencia Sivananda

1. Postura sobre la cabeza (Salamba Sirsasana I – Headstand)

Postura sobre la cabeza

Lo primero que llama la atención de la secuencia Sivananda es que comienza con una inversión. La postura sobre la cabeza, al igual que ocurre con bastantes otras asanas, muchas veces se practica de forma que no es la postura la que está al servicio del cuerpo, sino que se obliga a este a realizar cualquier acción necesaria para conseguir el apoyo sobre la cabeza, sin tener en cuenta si esas acciones producen la activación y el efecto que en su origen se pretendían conseguir con la postura. En esta foto se escapa la apreciación del apoyo. Si ya sabes cómo realizarla, no necesitas verlo :P, pero si crees no saber cómo practicarla correctamente, te sugiero que esperes para intentarla. Muy pronto subiré una entrada hablando en detalle sobre ella y sus variantes.

2. Postura sobre los hombros (Salamba Sarvangasana – Shoulderstand)

Postura sobre los hombros yoga

Para conseguir verticalidad en la postura, empuja el suelo hacia abajo con los hombros y los codos, de forma que proyectes el cuerpo hacia arriba. Esa acción también hará que sientas más espacio para respirar. Asegúrate de que los codos están lo más cerca posible el uno del otro. Al principio cuesta estar activos en la postura y encontrar/mantener esas acciones; en seguida dejamos de empujar y los codos se empiezan a abrir hacia los lados haciéndonos perder altura. ¡No lo permitas!

Sin embargo, si notas mucha presión sobre el cuello, aleja las manos con respecto al rostro, de forma que estas contacten con las caderas y soporten la mayor parte del peso. Así el centro de gravedad se aleja del cuello hacia los codos y la postura se vuelve menos intensa.

3. El arado (Halasana – Plow)

Postura El Arado Yoga

Si los pies no tocan el suelo, puedes doblar ligeramente las rodillas y mover un poco las piernas para soltar las caderas y la espalda. Si los pies llegan al suelo, estira rodillas, camina los dedos de los pies hacia la cabeza alejando los talones de ella y alcanza con la cara interna de los muslos al cielo.

4. El pez (Matsyasana – Fish)

Postura del pez yoga

Casi todo el mundo apoya la coronilla en el suelo en esta asana. Intuyo un par de motivos para ello, pero a mí me da más apertura en el pecho mantener la cabeza en el aire durante la postura y me deja mejores sensaciones tras ella.

5. La pinza (Paschimottanasana – Sitting Forward Fold)

Postura de la pinza yoga

No soy el mejor modelo para esta postura, pero hace cinco años solo llegaba a tocarme las rodillas con las manos. Con constancia casi todo se consigue, aunque seas hombre, tengas más de 30 años y parezcas un palo.

6. La cobra (Bhujangasana – Cobra)

Postura de la cobra yoga

En lugar de empujar el suelo hacia abajo y/o hacia delante, prueba a tirar de él, hacia abajo y hacia atrás. Nota como esa acción abre el pecho a la vez que alarga la columna.

7. El saltamontes (Salabhasana – Locust)

Postura del satamontes yoga

Hay bastantes versiones de la posición de las manos en esta asana. A mí me gusta formar un puño con ambas manos entrelazando los dedos, y que el empuje contra el suelo lo realice el dorso de los pulgares.

8. El arco (Dhanurasana – Bow)

La postura del arco yoga

Existen dos variantes principales de esta postura. La que se realiza en el estilo Sivananda pone mayor énfasis en levantar las piernas. Yo por mi parte practico y enseño la versión de la foto, que ayuda a poner más énfasis en la zona torácica, haciendo más largo el arco. En la otra variante tengo la sensación de que los alumnos acentúan demasiado las curvaturas cervical y lumbar (más fácil hacerse daño), y no trabajan tanto la apertura del pecho.

9. La torsión espinal (Ardha Matsyendrasana – Spinal Twist)

Postura de torsión espinal yoga

Asegúrate de sentir peso en ambas caderas y de que el esternón no se esconda, de manera que la columna esté erguida y sea más fácil y completa la torsión. El empuje hacia abajo de las caderas, los pies y la mano que apoya en el suelo contribuyen a mantener la longitud de la espalda. Los músculos del torso, con la ayuda de la palanca del brazo y la presión lateral de la mano apoyada nos dan la torsión.

10. El cuervo (Kakasana – Crow)

Postura del cuervo yoga

Hay muchas formas de conseguir equilibrarse sobre las manos en el cuervo. Tres consejos: que los antebrazos se mantengan en línea con las muñecas y los hombros para soportar mejor el peso de las piernas, que encontréis un apoyo firme de las piernas en los brazos (en lugar de dejarlas colgando por fuera) y que intentéis que el cuerpo sea un bloque, juntando activamente los muslos al abdomen y alcanzando con los talones a los glúteos.

11. La pinza vertical (Pada Hasthasana)

Postura de la pinza de pie yoga

Si no llegáis con las manos a los pies con las rodillas estiradas, os recomiendo que las dobléis para poder agarrar los dedos gordos de los pies, pegando lo máximo el abdomen a los muslos. A partir de ahí, empezad a intentar estirar las piernas sin perder las dos acciones anteriores.

12. El triángulo (Trikonasana – Triangle)

Postura del triángulo Yoga

La postura del triángulo en el estilo Sivananda se caracteriza por un menor énfasis en alinear ambas caderas (normalmente colocadas de forma más relajada que en la foto) y por la extensión horizontal del brazo que queda arriba.

Tras completar la secuencia se realiza una relajación final y se cantan los mantras de cierre para terminar la sesión.

El significado tras el orden de las posturas en la secuencia Sivananda

En las clases de Hatha yoga es muy común trabajar la energía de forma que se lleva de los niveles/chakras inferiores a los superiores. Con lo cual es más habitual empezar con posturas de pie y dejar las posturas invertidas para más adentrada la clase. Sin embargo en la secuencia Sivananda el orden es inverso; las primeras posturas son inversiones y se termina con las posturas de pie.

Swami Swaroopananda, uno de los directores espirituales de los Centros y Ashrams de Sivananda Yoga, da la siguiente explicación a la forma en la que está estructurada la secuencia Sivananda:

El orden de las asanas sigue la secuencia de la creación según las enseñanzas del yoga. Esta escuela de yoga a la que pertenece el Hatha yoga hace parte de lo que nosotros llamamos en India la escuela general de Tantra. El Hatha yoga pertenece al Tantra y en el Tantra hay una descripción de la secuencia de eventos dentro de la creación. Cómo tuvo lugar la creación. Y la creación tuvo lugar en un orden muy específico. Este orden de la creación es representado por los siete chakras mayores dentro de Sushumna en el canal central. En efecto, es como el embrión que se desarrolla en el útero en una secuencia específica. Aquellos que han estudiado anatomía, fisiología y embriología saben cómo se desarrolla el bebé en la matriz. Hay una cierta secuencia de qué se desarrolla primero y qué se desarrolla después.

De igual manera en la creación existe una secuencia de desarrollo que sigue el orden de manifestación de los siete chakras mayores. En otras palabras, Saharara chakra, el chakra de la coronilla, Ajna chakra, el tercer ojo, Vishudha chakra, el chakra de la garganta y así sucesivamente. De la misma manera, se dice en las escrituras de Tantra y de Hatha yoga que las asanas fueron originadas por el señor Shiva. Se dice que Shiva creó todo el universo asumiendo él mismo todas las asanas. Y se dice que Shiva conoce 8.400.000 asanas. Pero después de haber creado todos los universos, en los orígenes de la humanidad el señor Shiva escogió 84 asanas considerándolas las más beneficiosas para la humanidad. Más tarde, maestros de Hatha yoga dijeron que entre ellas, 32 son las más importantes; después de estas 32 maestros de Hatha yoga dijeron que 14 son las aún más importantes. De las 14 los grandes maestros de Hatha yoga dicen que las más importantes son 12; dentro de estas 12, 4 son las más importantes y dentro de estas 4 hay una que es la absolutamente más importante. ¿Qué asana es la más importante? ¿Quién lo sabe? Siddhasana o posición perfecta, el asana considerada la más importante por los Hatha yoguis. Y las 4 asanas más importantes son las 4 posturas principales de meditación. Entonces si miras la secuencia de las asanas, sigue la secuencia de creación del señor Shiva y la manifestación de los siete chakras mayores empezando con Saharara chakra y bajando hasta Muladhara o chakra base.

Por lo tanto, las yoga asanas que Swami Vishnudevananda enseñó, específicamente Swamiji, son una secuencia muy especial. Estas 12 posturas siguen exactamente la misma secuencia.

Empezamos con Sirshasana o parada de cabeza, estimulando el Sahasrara chakra o chakra de la coronilla. La parada en la cabeza estimula la coronilla. Y la coronilla en el cuerpo astral equivale a lo que llamamos Sahasrara chakra, el chakra de la coronilla. Y también estimula todos los otros chakras que llamamos chakras de la cabeza, como por ejemplo el Ajna chakra o tercer ojo. Este también es estimulado por esta postura. Después seguimos con la parada de hombros y el pez. Por supuesto que haces la parada en hombros, después el arado y luego el pez. Pero estas tres posturas estimulan la glándula de la tiroides, paralela a Vishuda chakra o chakra de la garganta. Entonces la parada en la cabeza estimula el chakra de la coronilla y el chakra del tercer ojo que son los chakras de la cabeza. Luego cuando haces el pez estimulas la glándula timo, paralela a Anahata o chakra del corazón. Sigues con Pashimothan asana, la asana de la cabeza a las rodillas, que estimula el Manipura chakra o plexo solar. Entonces cuando hacemos posturas como la cobra o la langosta, estas actúan sobre el área renal y suprarrenal que se encuentran en el área de los riñones  estimulando el Swadhishatana chakra, que es el chakra de la energía y los órganos sexuales. Y por supuesto que, específicamente para mujeres, prácticas como la cobra mejoran el área de los órganos sexuales donde las glándulas sexuales se encuentran. Y luego cuando hacemos posturas como Sidhasana o posición perfecta, estimulamos Muladhara chakra o chakra de la raíz.

Por consiguiente, si miramos la secuencia de posturas que Swami Vishnudevananda dio, sigue la secuencia original que enseñó el señor Shiva. Esta fue la forma como Shiva enseñó originalmente las posturas. De acuerdo con la secuencia de la creación.

Después vamos a la última asana que es Shavasana. Shavasana significa posición del cadáver. La posición del cadáver revierte el orden, el orden es revertido. Dando inicio al orden de pralaya, la secuencia de disolución de la creación. La disolución de la creación va en la otra dirección. De abajo hacia arriba. Si vemos cuando estamos en Shavasana, cuando hacemos la relajación final, estamos retirando la conciencia del cuerpo empezando por abajo y terminando arriba. Y así mismo se van retirando los pranas cuando una persona muere. Esta es la forma como se retira el prana cuando la persona muere, y esta es también la secuencia de la disolución de la creación durante el Maha pralaya, durante la gran disolución, que también proviene del señor Shiva. De esta manera, con una secuencia de asanas vas recreando el proceso de creación y disolución que es un círculo completo.

Y es así como fueron diseñadas las yoga asanas que Swami Vishnudevananda enseñó. Esta es la secuencia original de la creación y esta es la forma original de cómo los pranas o las fuerzas vitales fluyen por el sistema y cómo salen del sistema. Siguen la misma secuencia. Entonces en el nivel pránico esta es la secuencia correcta. Y si en el nivel del prana esta es la secuencia correcta, obviamente esta es la secuencia correcta en el cuerpo físico porque el cuerpo físico sigue el flujo de los pranas, de las fuerzas vitales de energía. Entonces como consecuencia de esto, esta secuencia tiene un efecto muy profundo sobre el cuerpo físico.ˮ.

Independientemente de la opinión que tengáis sobre la explicación de la estructura de la Secuencia Sivananda, os invito a que la probéis y observéis qué sensaciones os deja.

Secuencia Sivananda

Cómo funciona el Hatha Yoga

“El yoga ha perdurado durante miles de años simplemente porque funciona. De todos los enfoques del yoga, el Hatha Yoga es el que mejor se conoce en Occidente; se debe a que es relativamente accesible. Actúa a través del cuerpo, mediante movimientos que inducen posturas y relaciones musculares y fisiológicas insólitas, muy diferentes a las habituales. Estas alteraciones en la forma de utilizar el cuerpo provocan cambios mentales. Más que tratar de actuar de forma directa sobre la mente, que es mucho más difícil, el Hatha Yoga nos permite trabajar a partir del campo tangible y familiar del cuerpo físico.

Es la única orientación del yoga que ofrece una amplia variedad de beneficios físicos. Aunque no constituyen el propósito del Hatha Yoga, son inevitables. Al usar el cuerpo para transformar la mente, se renueva el organismo: reajustándolo, revitalizándolo, armonizándolo, se le lleva a sus máximas posibilidades funcionales, anatómicas y fisiológicas, inalcanzables mediante ninguna otra combinación de entrenamientos, por intensa o diligente que sea. Son estos beneficios físicos los que lo hacen tan popular. Pero, como estas utilidades físicas accesorias están íntimamente relacionadas con los beneficios psicológicos que realmente se persiguen, el Hatha Yoga posee una singular capacidad de generar mucho más de lo que se pretende al iniciar su práctica. Sólo pretendemos adelgazar, pero también la mente se calma y se aclara; esperamos conseguir fuerza y energía, pero se incrementan, asimismo, nuestra capacidad de decisión y nuestra concentración; sólo deseamos que no nos duela la espalda, pero de paso nos liberamos de la ansiedad compulsiva; buscamos tan sólo aliviar el asma, y acabamos descubriendo reservas ilimitadas de energía física y mental; intentamos reducir la tensión en los hombros y librarnos de la tortícolis, y encontramos una nueva fuente de gozo y entusiasmo.

Así es: el Hatha Yoga desencadena un extraordinario repertorio de beneficios físicos y mentales, que no son, sin embargo, su fin primordial.”

Yoga Dinámico, Godfrey Devereux.

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Yoga Puerta del Sol

En abril las clases de yoga tienen lugar en pleno centro de Madrid, muy cerca de la Puerta del Sol, concretamente en la calle Arenal, 9. Por favor, si vas a venir por primera vez, lee todo el texto hasta el final antes de venir o de preguntar. Las clases son de Hatha Yoga, duran una hora y cuarto, y   A continuación tienes todos los detalles:

Horarios:

Lunes y miércoles de 20:30 a 21:45

Martes y jueves de 10:30 a 11:45

Domingos de 19:30 a 20:45

Pinchando aquí puedes ver los horarios en Google Calendar.

Como llegar:

La dirección es calle Arenal 9, 2ª planta. Al entrar en el edificio, puedes coger el ascensor que está a mano izquierda. Una vez en la segunda planta, según sales del ascensor, la sala está al fondo a la izquierda (es La Sala de Yoga con Cris). Metros más cercanos: Sol, Ópera, Callao.

Antes de la clase

Todas mis clases son abiertas, lo que significa que no hay reservas, sino que se van ocupando plazas según el orden de llegada. Puedes asistir independientemente de tu nivel o experiencia en yoga.

Trae ropa que te permita moverte con total libertad y, preferiblemente, tu esterilla de yoga. Si no tienes esterilla, puedes usar las que hay en la sala.

Ven con tiempo, la sala no está a pie de calle y puede que tardes unos minutos en encontrarla. Si vienes a una clase de los lunes o miércoles por la tarde, no esperes justo al lado de la sala. Los de la clase anterior terminan justo antes de que nosotros entremos. Si estamos en la puerta y nos suena el móvil, nos ponemos a hablar o hacemos cualquier otro ruido aunque sea sin querer, les estamos arruinando la parte más importante de su clase de yoga: la relajación.

Hay cuartos de baño donde podéis cambiaros.

Al entrar en la sala

Deja tus cosas (zapatos, mochila…) en el mueble blanco que tienes a la derecha según entras. Hay ganchos en esa misma pared para dejar los abrigos. Si no tienes esterilla, coge una del mueble grande de madera (no de las que has visto en el escaparate, esas ya tienen dueño). Hay bloques y cintas disponibles para hacerte las posturas más accesibles. No dudes en cogerlos y dejarlos a tu lado por si los necesitas en el transcurso de la clase. Están en el mismo mueble que las esterillas.

Si tienes el cuello sensible, recomiendo que te pongas cerca de una pared despejada de manera que, en caso de hacer alguna inversión en la que pueda haber presión sobre el cuello, te sea fácil y rápido colocarte en la pared para hacer una versión adaptada.

Al finalizar la clase

Limpia tu esterilla con el producto disponible en la sala de manera que mantengamos la higiene y el respeto por los compañeros. Enrolla la esterilla con cuidado, de forma que no quede torcida, y colócala de vuelta en el mueble, asegurándote de no arrugarla y dejando espacio a la derecha para colocar los bloques. Encima del mueble hay una cajita con caramelos, una cesta con fruta y un bote de cristal. Tómate un momento para sentir qué quieres coger de la cajita, de la cesta, y qué quieres dejar en el bote.

En las clases de la tarde seguramente ya estará cerrada la puerta del edificio cuando terminemos la sesión de yoga, así que bajaremos todos juntos y os abriré la puerta. Ten eso en cuenta por si tienes un compromiso justo después; no vas a poder salir disparado inmediatamente nada mas terminar. Date unos minutos de margen para no marcharte estresado.

¿Cuánto cuestan las clases?

Mi principal objetivo es que cualquier persona pueda practicar yoga sin que el dinero sea un obstáculo; el principal motivo para la existencia de las clases es tu participación. Nadie te va a pedir o a cobrar nada por las clases directamente, eres tú quien da. Al final de la clase hay un bote para dejar lo que se quiera (dinero u otra cosa). Si no lo tienes muy claro, puedes guiarte por lo que has pagado en otros sitios, por lo que cuestan otras clases de yoga en esta zona (sobre 10€ la clase suelta), por lo que te ha gustado o dejado de gustar la clase, por tu situación económica… Estoy seguro de que si lo piensas un poco, si lo sientes, sabrás, al final de la clase, lo que debes o no debes dar. Yo ni miro lo que deja cada uno ni quiero saberlo; trato a todos por igual y daré las clases ofreciendo lo mejor de mí mientras sea sostenible. Ese momento de coger tu recompensa en forma de fruta o caramelo, y de dar algo de forma anónima al profesor, es parte de tu práctica de yoga, es lo que va a marcar la diferencia entre salir de la sala sintiendo paz y plenitud, o irte ligeramente incómodo por no haber hecho lo que crees justo. No se trata dar más o menos, se trata de ser honesto contigo mismo.

Si no tienes dinero (o no la cantidad que te gustaría) y te sientes culpable o que te estás aprovechando, te diré que es bueno que tengas ese sentimiento, y también te digo que en esta ocasión no debes preocuparte, porque nadie te va a juzgar y la clase te la ofrecemos entre todos los demás, de corazón. Como dice mi amigo Nico: “El Universo sabe perfectamente que los alquileres de sala, la electricidad, la tarima se pagan con dinero… pero el día que no tengas ni un duro, ni una mermelada, ni nada de nada Él no te pide renunciar a tu practica de yoga, ni que vayas sin pagar sintiéndote culpable. Al contrario, te pide que vayas, que te comas un buen caramelo y que lo disfrutes.”

Pues eso, que aquí estamos esperándote al lado de la Puerta del Sol; la sala, la esterilla, el profesor, el yoga, la fruta y los caramelos.

 

Calendario de clases de yoga: Mayo 2015

El buen tiempo está llegando y por fin iremos retornando poco a poco al Templo de Debod. Las clases en la calle Acuerdo y en Mira el Sol siguen con sus horarios habituales, y además tendremos (si las circunstancias acompañan) clase los lunes y miércoles a las 19:30 en el Templo de Debod. Pinchando aquí podéis ver la entrada del año pasado (que actualizaré pronto) para saber exactamente dónde nos ponemos y como funcionan las clases.

Antes de ir al Templo, comprobad siempre antes en la página de Facebook o en Twitter si he confirmado que hay clase. Calendario yoga Madrid mayo 2015

También podéis descargaros el calendario en pdf para verlo a mayor tamaño o sin necesidad de conexión a internet: Monoyoga – Clases de yoga mayo 2015

Yoga y Meditación en el Centro Lista de Madrid

El 23 de noviembre organizamos un evento especial de yoga y meditación en el Centro Lista de Madrid (calle Ortega y Gasset, 91). Ambas actividades son por donación voluntaria, sin precio establecido. No es necesario haber practicado yoga ni meditación con anterioridad. La asistencia a una de las partes no obliga a participar en la otra, pero por supuesto puedes apuntarte a las dos (¡yoga y meditación son la combinación perfecta!). Os dejo información más detallada de cada una de las sesiones:

Clase de Yoga – 18:00

Empezaremos con una clase de Hatha Yoga de 1h10min de duración. La clase es apta para principiantes, no importa si no has hecho nunca yoga antes.

No hay esterillas en la sala, así que cada uno debe traer la suya propia. Si te vas a quedar a la meditación, no olvides reservar plaza (es un evento aparte, tienes los detalles más abajo).

El espacio es limitado. Hay 15 plazas disponibles que se adjudicarán por orden de inscripción. Puedes apuntarte en este evento de Facebook o escribiendo un correo a niki@monoyoga.es. Recuerda mencionar si te apuntas a la clase de yoga, a la sesión de meditación o a ambas.  Si te inscribes y al final no puedes venir, por favor, avisa para que otra persona pueda aprovechar tu plaza.

Sesión de meditación – 19:15

Meditaremos durante 40 minutos usando la técnica de atención consciente en la respiración (anapanasati). No es necesario haber meditado anteriormente. El principio de la meditación será guiado.

Es importante estar lo más cómodo posible durante toda la sesión, así que recomiendo traer cualquier accesorio (manta, cojín, bloque de yoga, esterilla) que os permita estar sentados durante ese tiempo sin molestias. Hay sillas disponibles en el centro.

El espacio está limitado a 30 plazas que se adjudicarán por orden de inscripción. Puedes apuntarte en este evento de Facebook o enviando un correo a niki@monoyoga.es. Si váis a venir a la clase de yoga previa, recordad que es un evento aparte y hay que apuntarse de forma separada (tenéis la información más arriba). Si te inscribes y al final no puedes venir, por favor, avisa para que otra persona pueda aprovechar tu plaza.

Yoga y meditacion en el Centro Lista de Madrid