Rotaciones articulares

Las rotaciones articulares son movimientos que mucha gente hace de forma natural e inconsciente cuando se prepara para alguna actividad física, algo que habitualmente forma parte del calentamiento y no tiene mucha importancia (unas cuantas rotaciones de hombros antes de levantar pesas en el gimnasio, unos movimientos sexis de pelvis/cadera antes de la pachanga de fútbol…). Pero más allá de su aparente simplicidad y accesibilidad (las pueden practicar todo el mundo independientemente de su nivel físico), esconden muchos beneficios y pueden ser la base para una práctica completa en sí misma.

Beneficios de practicar rotaciones articulares

  • Lubrica la articulación al completo con fluido sinovial.
  • Asegura la exposición de la articulación a su rango completo de movimiento.
  • Mantiene y desarrolla los mapas motores de la articulación.
  • Lleva las articulaciones por distintos planos de movimiento en flexión, extensión, addución y abducción, suministra información al cerebro para saber cuál es su posición «normal».
  • Prepara las articulaciones para ser ejercitadas en posiciones a las que no están habituadas.

Hay diversas maneras en las que se pueden realizar, y cada una de ellas tendrá unos beneficios adicionales diferentes. Su práctica también puede tomar formas aparentes distintas según la disciplina que practiquemos (yoga, de la que hablaremos más abajo, taichi, entrenamiento con pesos…).

Secuencia de rotaciones articulares para todo el cuerpo

En el siguiente vídeo puedes ver una secuencia de rotaciones articulares para todo el cuerpo. Aunque el texto del vídeo está en inglés es muy visual y no es necesario saber el idioma para sacarle jugo. Puedes jugar y explorar con el número de repeticiones, el ritmo, el sentido de los movimientos, el lugar desde donde se mueve la articulación, el número de articulaciones que se mueven a la vez… En el vídeo indican 20-30 repeticiones en cada dirección. Esto es bastante comparado con las diez (con suerte) repeticiones rápidas que solemos hacer para calentar.

Conciencia

No solo importa la cantidad, sino también la calidad para cosechar beneficios. En disciplinas como el taichi o el yoga, las rotaciones articulares se realizan de forma particularmente consciente. En el libro Asana, Pranayama, Mudra, Bandha, Satyananda escribe:

«Los ejercicios se pueden realizar de tres formas:

  1. Siendo consciente de los movimientos físicos, de la interacción entre los diferentes componentes del cuerpo (huesos, ligamentos, músculos, etc.), del movimiento en relación a otras zonas del cuerpo, contando mentalmente cada repetición completada y con conciencia de los pensamientos que surgen en la mente. Esta forma de practicar induce calma, equilibrio y concentración, lo que a la vez brinda armonía al cuerpo físico.
  1. Integrando la respiración. Además de la conciencia de los movimientos descrita arriba, cada movimiento se sincroniza con la respiración. De esta forma los movimientos se vuelven más lentos, lo que ralentiza también las ondas cerebrales, incrementando aún más la relajación y la conciencia. Este método de práctica tiene mayor influencia sobre los niveles físicos y pránicos y es especialmente útil para armonizar y revitalizar el cuerpo y mejorar la función de los órganos internos. […] Además, los estudiantes experimentados pueden encontrar mayores beneficios si se utiliza ujjayi pranayama como técnica de respiración. Esto estimula y equilibra la energía pránica que fluye a través de los nadis.
  1. Con conciencia del movimiento del prana. El prana puede experimentarse como un hormigueo en el cuerpo al que nos volvemos sensibles con la práctica. Mentalmente nos podemos sentir ligeros y concentrados, emocionalmente despejados y receptivos.

Descanso periódico

Cada dos o tres ejercicios, siéntate en la posición básica con los ojos cerrados y consciente de la respiración natural, consciente de la parte o partes del cuerpo que acaban de moverse, y de los pensamientos o sensaciones que vengan a la mente. Tras un minuto o dos, continúa con la práctica. Esto no solo dará descanso al cuerpo, sino que también desarrollará la conciencia de los patrones de energía internos, y de los procesos mentales y emocionales. Este periodo de descanso es casi tan importante como las propias asanas, y no debe ser descuidado».

Skandha Chakra (rotaciones de hombro)

Skandha Chakra (rotaciones de hombro)

Independientemente de que nos guste más o menos el autor de este texto o las palabras que utiliza, ¿no crees que hay una gran diferencia si realizamos los movimientos de esas maneras? Para mucha gente, una clase de yoga basada en este tipo de ejercicios puede parecer «de abuelas», pero realmente no podemos percibir la sutileza de la práctica si todo son grandes esfuerzos gimnásticos sin ningún periodo de verdadera escucha. Os aseguro que es sorprendente el resultado de una clase de yoga usando ejercicios tan simples en apariencia, y lo demandante tanto física como mentalmente que puede llegar a ser.

Sin tener que llegar a percibir el prana, os recomiendo la práctica de las rotaciones articulares, ya sea en el formato del vídeo anterior, más «estilo yoga» como se describe en el libro mencionado y en otros de la misma disciplina, o de cualquier otra manera que ponga verdadera intención y atención al movimiento.

Anatomía Expresada: Movimiento contralateral

A menudo asociamos el movimiento contralateral a la acción de caminar o correr; con un brazo y la pierna contraria conectados a través del movimiento y, si tenemos suerte, acompañados por una espiral a lo largo de todo el torso. Pero es mucho más que eso; nuestra forma de caminar es una expresión de cómo entramos en contacto con el mundo y de la fluidez de nuestra relación con él. Desde la manera en la que recibimos el suelo a través de los pies y a lo largo de todo el cuerpo, hasta la forma en la que recibimos el mundo a través de nuestros ojos.

Podemos intentar modelar nuestro caminar para que sea más fácil, más íntegro, más estiloso, o cualquier otra idea o imagen que queramos emular. Pero aun así, cualquier cosa que intentemos hacer será una interferencia. Así es la sabiduría del cuerpo, como decía Nietzsche “más profunda que la más profunda de nuestras filosofías”.

El permanecer sentados por largos periodos de tiempo cambia el equilibrio de las curvaturas de nuestra espalda, de forma que tendemos a perder el rejuvenecedor movimiento contralateral que se produce al caminar, hasta el punto de que caminar puede llegar a crear más tensión en la parte baja de la espalda. Para recuperar este movimiento natural y devolver la elasticidad a tus pasos necesitarás despertar tu curiosidad para recibir las impresiones del suelo a través de tus pies, y tener el soporte de la generosidad de tus ojos aceptando ser tocados por el mundo.

La espiral comienza en los pies y en los ojos.

Movimiento contralateral

Texto e imagen originales de Leo Peppas: https://goo.gl/hxoB3u

Puedes encontrar este y otros muchos textos interesantes de Leo (en inglés) en este album de su página de Facebook: https://www.facebook.com/pg/leo.peppas/photos/?tab=album&album_id=667912716557962

Y otro de sus textos traducidos al castellano aquí: Anatomía del equilibrio

enero 28th, 2018|Tags: , , , |

Kapalabhati: la respiración purificadora

Qué es Kapalabhati

Kapalabhati se podría traducir como “cráneo resplandeciente” (de kapal: cráneo y bhati: limpiar, purificar, iluminar) y es una de las prácticas yóguicas más importantes de purificación. Kapalabhati es un patrón de respiración con exhalaciones rápidas asistidas por fuertes contracciones del abdomen. Ayuda a tonificar los músculos abdominales y disminuye los niveles de dióxido de carbono a la vez que satura el cuerpo de oxígeno, de manera que uno se siente alerta y despierto tras solo unos minutos de práctica.

Cuándo realizar Kapalabhati

Puede ser utilizado como parte de nuestra rutina habitual por las mañanas, o cuando nos sintamos con poca energía, soñolientos, y necesitemos “animarnos”. Como nos recarga de energía, es mejor evitarlo por las noches ya que dificultaría el sueño, y reducir la duración de su práctica en verano o cuando haga mucho calor.

Es recomendable practicar Kapalabhati antes de cualquier otra técnica de pranayama, ya que es una preparación ideal para todos los pranayamas.

Contraindicaciones de Kapalabhati

No debe practicarse Kapalabhati justo después de comer, ni tampoco durante la menstruación o el embarazo, ya que las fuertes contracciones abdominales pueden resultar perjudiciales. Aquellas personas con problemas cardíacos y presión arterial alta también deben evitar esta práctica. Las personas con hernias discales puede que descubran que la fuerte presión abdominal irrita su problema de espalda. Tampoco se recomienda si tenemos problemas de útero, retina o sangrados nasales.

Cómo realizar Kapalabhati

Siéntate con la espalda erguida y relajada. Tómate unos instantes para conectar con tu respiración. Tras ello, comienza a tirar de la parte inferior del abdomen hacia dentro con las exhalaciones, mientras permites que las inhalaciones se produzcan de manera espontánea. Hazlo cuatro o cinco veces hasta que cojas el tranquillo de mover el abdomen como un fuelle. Ahora empieza a acelerar tus exhalaciones de manera que exhales una vez por segundo. Con cada golpe de abdomen producirás un sonido parecido al de un tren antiguo de vapor que empieza a andar, o al de un pequeño motor intentando arrancar (puedes escucharlo en el vídeo que hay al final del artículo). La exhalación es activa y la inhalación debe ser completamente pasiva; cuando se relajan los músculos abdominales, el vacío en los pulmones hará automáticamente que el aire entre. Tras un minuto, descansa y respira de forma natural durante unas diez respiraciones antes de comenzar otra ronda de exhalaciones rápidas. Realiza tres rondas en total, tomándote tu tiempo para descansar y respirar normalmente entre cada ronda.

Para el principiante es importante mantener la integridad, el vigor y la amplitud de cada respiración, en lugar de incrementar su frecuencia, aunque esto signifique al principio realizar 30 o 40 respiraciones por minuto.

Cuando te acostumbres al ritmo de una exhalación por segundo, puedes intentar exhalar cada medio segundo, de manera que realices 120 exhalaciones por minuto. Asegúrate de no tensar la parte superior del cuerpo, los ojos ni el rostro, sino mantener la acción concentrada en la parte inferior del abdomen, bombeando la respiración con un movimiento rápido y enérgico en cada exhalación. Entre cada ronda simplemente observa como tu respiración va cambiando. Puede que sea más larga y profunda de lo habitual. También observa como tu estado mental cambia, y si tu cuerpo se siente con más energía.

Una vez que seas experto en realizar Kapalabhati a través de ambas fosas nasales, puedes practicar por un lado de cada vez. Haz tres rondas cerrando el orificio izquierdo y exhalando e inhalando por el derecho, asegurándote de descansar entre rondas. Después cambia al orificio izquierdo otras tres rondas. Finalmente, termina tu práctica respirando por ambos lados otras dos o tres rondas.

Tómate siempre unos momentos para sentir los efectos de la práctica. Una vez conozcas cómo esta te afecta a ti personalmente, puedes decidir cuándo usarla. La próxima vez que sientas la necesidad de un chute de cafeína, prueba a practicar Kapalabhati en su lugar.

En el siguiente video Surinder Singh (el profesor con el que hice la formación en India en 2013) da indicaciones sobre Kapalabhati. Podéis ir directamente a ver como lo realiza a partir del minuto 1:13

enero 20th, 2018|Tags: , , |

Compensar o remediar

Cuando algo no funciona bien, hay tres métodos elementales de actuación: no hacer nada, remediar (arreglar las cosas en su origen) o compensar (hacer un “apaño”). Hacer nada puede ser una buena solución en determinados casos, pero en muchos otros no es la mejor opción, y en esas situaciones debemos actuar de forma activa.

Cuando compensamos, sustituimos por otra cosa algo que está ausente, bloqueamos alguno de los efectos no deseados de lo que no funciona, o nos volvemos inconscientes respecto a los efectos no deseados. Compensar suele ser mucho más rápido que remediar. Sin embargo, a menudo nos lleva a un desajuste más grande y a una mayor necesidad de compensación. Lo vemos muy a menudo en los tratamientos médicos, y también lo vemos en las clases de yoga y en la vida en general.

Remediar, por otro lado, normalmente requiere deshacernos de algunas de las compensaciones existentes. Esto puede resultar contra-intuitivo si la compensación es vista como un logro. Remediar es reconocernos a nosotros mismos que nos equivocamos en un giro en el camino tiempo atrás, y que debemos retroceder varios kilómetros. En el yoga, puede significar el dejar de “poder hacer” una postura, y tener que trabajar con una versión de la postura aparentemente más básica o con otras posturas menos espectaculares.

Compensar

Arriba, un clásico de las posturas de yoga cuando empezamos. Abajo, el cuerpo trabajando en conjunto.  Gracias a Pablo de http://pablogcapistrano.tumblr.com/ por las fotos.

En términos de felicidad humana, a menudo requiere que admitamos que un determinado valor en nuestra sociedad o nuestro entorno no es en realidad saludable. Al contrario que compensar, remediar nos lleva a una mayor capacidad de auto-regulación y a una sensación de bienestar mucho más sólida y estable. Las compensaciones con frecuencia nos traen un mayor desequilibrio; una persona tenderá a hacer a menudo aquello que se le da bien, y por otro lado a abandonar aquello en lo que no es buena pero que bien podría ser lo que le aportara realmente satisfacción y conexión.

Las compensaciones también pueden abusar de la resiliencia del cuerpo. Si nuestro coche se queda sin gasolina, o se pincha una rueda, es necesario arreglar el problema para que el coche siga funcionando, aunque lo único que nos preocupe sea llegar al destino. Sin embargo el cuerpo humano es más flexible, ya que puede encontrar varias formas alternativas de hacer una cosa (si nos dañamos un tobillo, podemos alterar la forma de caminar; cojear, ir sobre una pierna, con muletas, a gatas…). Es por ello que el ego humano no tiene que detener su marcha hacia sus metas si un problema surge en alguna parte de su movimiento.

De la misma forma, si algo (por ejemplo, una postura de yoga) se intenta antes de que una persona esté suficientemente desarrollada para ello, es posible esquivar el obstáculo y dar un rodeo. Estas compensaciones corporales se vuelven automáticas, y no nos llevan a una sensación de naturalidad, a un estado de flujo, ni a un incremento de nuestra sensibilidad.

En situaciones de emergencia, una compensación física puede ser un recurso valioso e incluso salvarnos la vida, pero si la vida es vivida como una emergencia continua, la falta de alegría y humanidad son seguras. Remediar mediante el trabajo corporal no consiste en una ganancia inmediata en efectividad aparente, sino que trata de una adquisición efectiva de paz, comodidad y seguridad.

La secuencia Sivananda (serie de Rishikesh)

La secuencia Sivananda, también conocida como serie de Rishikesh, se desarrolló a partir de las enseñanzas de Swami Sivananda, un famoso líder espiritual y profesor de yoga de la India, y es practicada en multitud de centros de yoga en todo el mundo.

En una clase típica de estilo Sivananda se comienza entonando cánticos, tras los cuales se realizan ejercicios de respiración (pranayama), saludos al sol, y otros ejercicios específicos para estirar más la parte posterior de las piernas y fortalecer el abdomen. En esta entrada nos centraremos en el corazón de la práctica, la secuencia de 12 posturas en sí:

Secuencia Sivananda

1. Postura sobre la cabeza (Salamba Sirsasana I – Headstand)

Postura sobre la cabeza

Lo primero que llama la atención de la secuencia Sivananda es que comienza con una inversión. La postura sobre la cabeza, al igual que ocurre con bastantes otras asanas, muchas veces se practica de forma que no es la postura la que está al servicio del cuerpo, sino que se obliga a este a realizar cualquier acción necesaria para conseguir el apoyo sobre la cabeza, sin tener en cuenta si esas acciones producen la activación y el efecto que en su origen se pretendían conseguir con la postura. En esta foto se escapa la apreciación del apoyo. Si ya sabes cómo realizarla, no necesitas verlo :P, pero si crees no saber cómo practicarla correctamente, te sugiero que esperes para intentarla. Muy pronto subiré una entrada hablando en detalle sobre ella y sus variantes.

2. Postura sobre los hombros (Salamba Sarvangasana – Shoulderstand)

Postura sobre los hombros yoga

Para conseguir verticalidad en la postura, empuja el suelo hacia abajo con los hombros y los codos, de forma que proyectes el cuerpo hacia arriba. Esa acción también hará que sientas más espacio para respirar. Asegúrate de que los codos están lo más cerca posible el uno del otro. Al principio cuesta estar activos en la postura y encontrar/mantener esas acciones; en seguida dejamos de empujar y los codos se empiezan a abrir hacia los lados haciéndonos perder altura. ¡No lo permitas!

Sin embargo, si notas mucha presión sobre el cuello, aleja las manos con respecto al rostro, de forma que estas contacten con las caderas y soporten la mayor parte del peso. Así el centro de gravedad se aleja del cuello hacia los codos y la postura se vuelve menos intensa.

3. El arado (Halasana – Plow)

Postura El Arado Yoga

Si los pies no tocan el suelo, puedes doblar ligeramente las rodillas y mover un poco las piernas para soltar las caderas y la espalda. Si los pies llegan al suelo, estira rodillas, camina los dedos de los pies hacia la cabeza alejando los talones de ella y alcanza con la cara interna de los muslos al cielo.

4. El pez (Matsyasana – Fish)

Postura del pez yoga

Casi todo el mundo apoya la coronilla en el suelo en esta asana. Intuyo un par de motivos para ello, pero a mí me da más apertura en el pecho mantener la cabeza en el aire durante la postura y me deja mejores sensaciones tras ella.

5. La pinza (Paschimottanasana – Sitting Forward Fold)

Postura de la pinza yoga

No soy el mejor modelo para esta postura, pero hace cinco años solo llegaba a tocarme las rodillas con las manos. Con constancia casi todo se consigue, aunque seas hombre, tengas más de 30 años y parezcas un palo.

6. La cobra (Bhujangasana – Cobra)

Postura de la cobra yoga

En lugar de empujar el suelo hacia abajo y/o hacia delante, prueba a tirar de él, hacia abajo y hacia atrás. Nota como esa acción abre el pecho a la vez que alarga la columna.

7. El saltamontes (Salabhasana – Locust)

Postura del satamontes yoga

Hay bastantes versiones de la posición de las manos en esta asana. A mí me gusta formar un puño con ambas manos entrelazando los dedos, y que el empuje contra el suelo lo realice el dorso de los pulgares.

8. El arco (Dhanurasana – Bow)

La postura del arco yoga

Existen dos variantes principales de esta postura. La que se realiza en el estilo Sivananda pone mayor énfasis en levantar las piernas. Yo por mi parte practico y enseño la versión de la foto, que ayuda a poner más énfasis en la zona torácica, haciendo más largo el arco. En la otra variante tengo la sensación de que los alumnos acentúan demasiado las curvaturas cervical y lumbar (más fácil hacerse daño), y no trabajan tanto la apertura del pecho.

9. La torsión espinal (Ardha Matsyendrasana – Spinal Twist)

Postura de torsión espinal yoga

Asegúrate de sentir peso en ambas caderas y de que el esternón no se esconda, de manera que la columna esté erguida y sea más fácil y completa la torsión. El empuje hacia abajo de las caderas, los pies y la mano que apoya en el suelo contribuyen a mantener la longitud de la espalda. Los músculos del torso, con la ayuda de la palanca del brazo y la presión lateral de la mano apoyada nos dan la torsión.

10. El cuervo (Kakasana – Crow)

Postura del cuervo yoga

Hay muchas formas de conseguir equilibrarse sobre las manos en el cuervo. Tres consejos: que los antebrazos se mantengan en línea con las muñecas y los hombros para soportar mejor el peso de las piernas, que encontréis un apoyo firme de las piernas en los brazos (en lugar de dejarlas colgando por fuera) y que intentéis que el cuerpo sea un bloque, juntando activamente los muslos al abdomen y alcanzando con los talones a los glúteos.

11. La pinza vertical (Pada Hasthasana)

Postura de la pinza de pie yoga

Si no llegáis con las manos a los pies con las rodillas estiradas, os recomiendo que las dobléis para poder agarrar los dedos gordos de los pies, pegando lo máximo el abdomen a los muslos. A partir de ahí, empezad a intentar estirar las piernas sin perder las dos acciones anteriores.

12. El triángulo (Trikonasana – Triangle)

Postura del triángulo Yoga

La postura del triángulo en el estilo Sivananda se caracteriza por un menor énfasis en alinear ambas caderas (normalmente colocadas de forma más relajada que en la foto) y por la extensión horizontal del brazo que queda arriba.

Tras completar la secuencia se realiza una relajación final y se cantan los mantras de cierre para terminar la sesión.

El significado tras el orden de las posturas en la secuencia Sivananda

En las clases de Hatha yoga es muy común trabajar la energía de forma que se lleva de los niveles/chakras inferiores a los superiores. Con lo cual es más habitual empezar con posturas de pie y dejar las posturas invertidas para más adentrada la clase. Sin embargo en la secuencia Sivananda el orden es inverso; las primeras posturas son inversiones y se termina con las posturas de pie.

Swami Swaroopananda, uno de los directores espirituales de los Centros y Ashrams de Sivananda Yoga, da la siguiente explicación a la forma en la que está estructurada la secuencia Sivananda:

El orden de las asanas sigue la secuencia de la creación según las enseñanzas del yoga. Esta escuela de yoga a la que pertenece el Hatha yoga hace parte de lo que nosotros llamamos en India la escuela general de Tantra. El Hatha yoga pertenece al Tantra y en el Tantra hay una descripción de la secuencia de eventos dentro de la creación. Cómo tuvo lugar la creación. Y la creación tuvo lugar en un orden muy específico. Este orden de la creación es representado por los siete chakras mayores dentro de Sushumna en el canal central. En efecto, es como el embrión que se desarrolla en el útero en una secuencia específica. Aquellos que han estudiado anatomía, fisiología y embriología saben cómo se desarrolla el bebé en la matriz. Hay una cierta secuencia de qué se desarrolla primero y qué se desarrolla después.

De igual manera en la creación existe una secuencia de desarrollo que sigue el orden de manifestación de los siete chakras mayores. En otras palabras, Saharara chakra, el chakra de la coronilla, Ajna chakra, el tercer ojo, Vishudha chakra, el chakra de la garganta y así sucesivamente. De la misma manera, se dice en las escrituras de Tantra y de Hatha yoga que las asanas fueron originadas por el señor Shiva. Se dice que Shiva creó todo el universo asumiendo él mismo todas las asanas. Y se dice que Shiva conoce 8.400.000 asanas. Pero después de haber creado todos los universos, en los orígenes de la humanidad el señor Shiva escogió 84 asanas considerándolas las más beneficiosas para la humanidad. Más tarde, maestros de Hatha yoga dijeron que entre ellas, 32 son las más importantes; después de estas 32 maestros de Hatha yoga dijeron que 14 son las aún más importantes. De las 14 los grandes maestros de Hatha yoga dicen que las más importantes son 12; dentro de estas 12, 4 son las más importantes y dentro de estas 4 hay una que es la absolutamente más importante. ¿Qué asana es la más importante? ¿Quién lo sabe? Siddhasana o posición perfecta, el asana considerada la más importante por los Hatha yoguis. Y las 4 asanas más importantes son las 4 posturas principales de meditación. Entonces si miras la secuencia de las asanas, sigue la secuencia de creación del señor Shiva y la manifestación de los siete chakras mayores empezando con Saharara chakra y bajando hasta Muladhara o chakra base.

Por lo tanto, las yoga asanas que Swami Vishnudevananda enseñó, específicamente Swamiji, son una secuencia muy especial. Estas 12 posturas siguen exactamente la misma secuencia.

Empezamos con Sirshasana o parada de cabeza, estimulando el Sahasrara chakra o chakra de la coronilla. La parada en la cabeza estimula la coronilla. Y la coronilla en el cuerpo astral equivale a lo que llamamos Sahasrara chakra, el chakra de la coronilla. Y también estimula todos los otros chakras que llamamos chakras de la cabeza, como por ejemplo el Ajna chakra o tercer ojo. Este también es estimulado por esta postura. Después seguimos con la parada de hombros y el pez. Por supuesto que haces la parada en hombros, después el arado y luego el pez. Pero estas tres posturas estimulan la glándula de la tiroides, paralela a Vishuda chakra o chakra de la garganta. Entonces la parada en la cabeza estimula el chakra de la coronilla y el chakra del tercer ojo que son los chakras de la cabeza. Luego cuando haces el pez estimulas la glándula timo, paralela a Anahata o chakra del corazón. Sigues con Pashimothan asana, la asana de la cabeza a las rodillas, que estimula el Manipura chakra o plexo solar. Entonces cuando hacemos posturas como la cobra o la langosta, estas actúan sobre el área renal y suprarrenal que se encuentran en el área de los riñones  estimulando el Swadhishatana chakra, que es el chakra de la energía y los órganos sexuales. Y por supuesto que, específicamente para mujeres, prácticas como la cobra mejoran el área de los órganos sexuales donde las glándulas sexuales se encuentran. Y luego cuando hacemos posturas como Sidhasana o posición perfecta, estimulamos Muladhara chakra o chakra de la raíz.

Por consiguiente, si miramos la secuencia de posturas que Swami Vishnudevananda dio, sigue la secuencia original que enseñó el señor Shiva. Esta fue la forma como Shiva enseñó originalmente las posturas. De acuerdo con la secuencia de la creación.

Después vamos a la última asana que es Shavasana. Shavasana significa posición del cadáver. La posición del cadáver revierte el orden, el orden es revertido. Dando inicio al orden de pralaya, la secuencia de disolución de la creación. La disolución de la creación va en la otra dirección. De abajo hacia arriba. Si vemos cuando estamos en Shavasana, cuando hacemos la relajación final, estamos retirando la conciencia del cuerpo empezando por abajo y terminando arriba. Y así mismo se van retirando los pranas cuando una persona muere. Esta es la forma como se retira el prana cuando la persona muere, y esta es también la secuencia de la disolución de la creación durante el Maha pralaya, durante la gran disolución, que también proviene del señor Shiva. De esta manera, con una secuencia de asanas vas recreando el proceso de creación y disolución que es un círculo completo.

Y es así como fueron diseñadas las yoga asanas que Swami Vishnudevananda enseñó. Esta es la secuencia original de la creación y esta es la forma original de cómo los pranas o las fuerzas vitales fluyen por el sistema y cómo salen del sistema. Siguen la misma secuencia. Entonces en el nivel pránico esta es la secuencia correcta. Y si en el nivel del prana esta es la secuencia correcta, obviamente esta es la secuencia correcta en el cuerpo físico porque el cuerpo físico sigue el flujo de los pranas, de las fuerzas vitales de energía. Entonces como consecuencia de esto, esta secuencia tiene un efecto muy profundo sobre el cuerpo físico.ˮ.

Independientemente de la opinión que tengáis sobre la explicación de la estructura de la Secuencia Sivananda, os invito a que la probéis y observéis qué sensaciones os deja.

Secuencia Sivananda

septiembre 4th, 2016|Tags: , , , |

Cómo funciona el Hatha Yoga

“El yoga ha perdurado durante miles de años simplemente porque funciona. De todos los enfoques del yoga, el Hatha Yoga es el que mejor se conoce en Occidente; se debe a que es relativamente accesible. Actúa a través del cuerpo, mediante movimientos que inducen posturas y relaciones musculares y fisiológicas insólitas, muy diferentes a las habituales. Estas alteraciones en la forma de utilizar el cuerpo provocan cambios mentales. Más que tratar de actuar de forma directa sobre la mente, que es mucho más difícil, el Hatha Yoga nos permite trabajar a partir del campo tangible y familiar del cuerpo físico.

Es la única orientación del yoga que ofrece una amplia variedad de beneficios físicos. Aunque no constituyen el propósito del Hatha Yoga, son inevitables. Al usar el cuerpo para transformar la mente, se renueva el organismo: reajustándolo, revitalizándolo, armonizándolo, se le lleva a sus máximas posibilidades funcionales, anatómicas y fisiológicas, inalcanzables mediante ninguna otra combinación de entrenamientos, por intensa o diligente que sea. Son estos beneficios físicos los que lo hacen tan popular. Pero, como estas utilidades físicas accesorias están íntimamente relacionadas con los beneficios psicológicos que realmente se persiguen, el Hatha Yoga posee una singular capacidad de generar mucho más de lo que se pretende al iniciar su práctica. Sólo pretendemos adelgazar, pero también la mente se calma y se aclara; esperamos conseguir fuerza y energía, pero se incrementan, asimismo, nuestra capacidad de decisión y nuestra concentración; sólo deseamos que no nos duela la espalda, pero de paso nos liberamos de la ansiedad compulsiva; buscamos tan sólo aliviar el asma, y acabamos descubriendo reservas ilimitadas de energía física y mental; intentamos reducir la tensión en los hombros y librarnos de la tortícolis, y encontramos una nueva fuente de gozo y entusiasmo.

Así es: el Hatha Yoga desencadena un extraordinario repertorio de beneficios físicos y mentales, que no son, sin embargo, su fin primordial.”

Yoga Dinámico, Godfrey Devereux.

abril 26th, 2016|Tags: |