Precio sugerido

El dinero suele ser un tema problemático de abordar cuando nos dedicamos a enseñar yoga o meditación. Aunque no utilicéis la fórmula literal del precio sugerido (yo no lo hago), creo que este artículo que he traducido de otro profesor de yoga puede ser útil tanto para alumnos como para profesores si necesitáis un punto de vista diferente que os pueda ayudar a ordenar vuestras ideas sobre las alternativas a los precios fijos en este tipo de actividades (y a lo mejor también en otras).

Iulia me ha comunicado que hay un problema con mi próximo taller de yoga en torno al dinero, concretamente que algunas personas han expresado un sentimiento de que el precio es demasiado alto. Voy a intentar hablar sobre ese tema en esta entrada.

Si estás buscando una respuesta corta que te proporcione satisfacción inmediata, seguramente te voy a decepcionar. Si estás interesado en reflexionar conmigo sobre este asunto, te invito a seguir leyendo.

He estado reflexionando, pensando e indagando mucho sobre el dinero en los últimos años. Mientras escribo estas líneas estoy en mi segunda lectura del libro de Charles Eisenstein Sacred Economics, y a punto de empezar En deuda de David Graeber.

Personalmente…

Mi relación con el dinero ha sido difícil desde que tengo uso de razón. Cuando abrí mi primera cuenta bancaria deposité 100 shekels (el equivalente israelí al euro) y, siguiendo el consejo de mi padre y la sabiduría popular, lo puse todo en un plan de ahorros a corto plazo… para inmediatamente encontrarme con una deuda de 20 agorot (el equivalente israelí al céntimo) debido al coste de la transacción. Ya entonces tenía la impresión de que el dinero era algo difícil de conseguir, que nunca puedes tener suficiente y que es una fuente inagotable de preocupación y ansiedad.

Incluso cuando tenía una buena carrera profesional y recibía un buen salario y vivía de forma modesta me sentía inseguro. Sentía que debía medir con cuidado cómo gastaba el dinero y siempre estaba preocupado por lo que ocurriría si perdía mi empleo… cómo me gestionaría económicamente. Al final le puse fin a mi carrera profesional cuando me di cuenta de 1) que no importaba cuánto dinero ganara que nunca era suficiente para sentirme ni remotamente seguro económicamente y, 2) que era infeliz en mi persecución de ese fantasma llamado «seguridad económica».

Resumiendo una larga historia: la felicidad me encontró (al menos durante un tiempo), pero incluso vivir modestamente en un país con precios de Europa del Este seguía siendo caro y la inseguridad se apoderó de mí nuevamente. Esta vez de forma más aguda; el dinero se estaba terminando hasta que al final… se terminó de verdad.

Para entonces mis preguntas sobre el dinero se habían convertido en una única y muy diferente pregunta. En mi mente el dinero venía a representar una relación entre mi propia persona y la comunidad o sociedad en la que vivía. No tener dinero significaba no tener una relación con la sociedad que habitaba. Ofrecer mis dones y ser rechazado significaba que la sociedad en la que vivía no necesitaba o valoraba mis dones. De cualquier forma, se convirtió en una cuestión sobre relaciones y comunidad. Ya no era sobre el dinero en sí mismo.

Resumiendo una historia aún más larga: mi esperanza de venir a Rumanía era crear una vida en la que el dinero tuviera un papel más pequeño. Mayormente, de forma sorprendente y a través de un proceso demandante, eso es lo que ha sucedido. Ahora me encuentro en un lugar donde la inseguridad empieza lentamente a ser reemplazada por la seguridad (aunque este viaje está lejos de terminar). Sin embargo, una de las pocas cosas que me faltan en esta nueva vida es la capacidad de expresar mis dones.

Don (regalo)

Charles Eisenstein (y otros) hablan de la economía del don [gift economy, traducido literalmente: economía del regalo. N.d.T.]. Mi impresión es que mucha gente interpreta esto de manera superficial, significando una economía en la cual las cosas son dadas como regalos «gratis»; sin un intercambio de dinero. Creo que esto es un malentendido y puede inducir a error.

Creo que una economía del don describe un mundo en el cual la gente vive sus vidas en sus dones. En esta visión subyace la idea de que todos tenemos un talento especial, que estamos aquí para manifestar nuestros dones y que el hacerlo nos brindará una experiencia de plenitud y alineación con un sentido de propósito.

Uno de mis dones es el yoga, y vivir en una aldea rumana (con una comprensión básica del idioma rumano) no me ofrece la oportunidad de expresar ese don. La invitación de Iulia para dar un taller de fin de semana en Targu Mures es una oportunidad fascinante para estar en mi don.

Eso nos deja con la cuestión del intercambio y cómo el dinero se ajusta a ello.

Dar como medio para el intercambio

Antes de ponernos con el dinero, quiero hablar un poco sobre «regalar» como acto de dar. Aunque normalmente se nos enseña que antes del dinero estaba el trueque (10 pollos por 1 cabra), resulta que no es cierto. Es una asunción en lo más profundo de la economía moderna que ha sido refutada (hay evidencia que prueba lo contrario).

Una forma de intercambio más corriente era la de una cadena de regalos que creaban deuda (¡!) dentro de una comunidad. Esta forma de intercambio nos da acceso a una cualidad humana interesante: responder a la generosidad con más generosidad. Querer dar más de lo que has recibido. Resulta que la razón para esto no es un sentimiento profundo de altruismo, sino una comprensión intuitiva de estar en deuda (muy diferente a la deuda basada en el dinero, ya que no tiene que ser cuantificada). Si te ayudo en tiempos de necesidad, querrás ayudarme a cambio.

Sin embargo, los hilos que mantienen unida a una comunidad no son los intercambios en sí, sino la deuda (sin cuantificar) resultante. Una comunidad es una colección de deudas donde todo el mundo debe algo a los demás. Todas esas deudas, ya sean grandes o pequeñas, crean una sensación continua de dependencia y de relación. Un intercambio basado en el dinero es aquel en el que todas las deudas se cancelan y no hay necesidad de una mayor relación. Si le traigo garrafas de agua a mi vecina cuando vengo del centro del pueblo con el coche, ella querrá darme algo a cambio. Huevos, por ejemplo. Y me dará una cantidad generosa de ellos, y yo querré ayudarla otra vez… y así continuamente. Si compro huevos de la mujer del mercado, no existe necesidad para una relación entre nosotros más allá de ese intercambio limitado. ¿Te preocupas por tu supermercado: quiénes son los dueños, quién hace los productos, quién repone los estantes, la persona que te cobra en caja, etc.?

Para un intercambio basado en el dar es necesaria una relación, una comunidad. Tiene que existir una red de relaciones continuas y de confianza a lo largo del tiempo para que el dar pueda fluir. Un intercambio de esta naturaleza no es muy probable entre dos extraños que posiblemente nunca se vuelvan a ver. De hecho, la evolución del dinero está ligada en numerosos aspectos a las guerras. Una forma de intercambio basado en el dar que genera deuda puede haber existido en las aldeas del pasado, pero cuando un soldado pasaba por una aldea querías que te pagara en monedas. Era posible que nunca le volvieras a ver, que muriera al día siguiente. No era alguien con quien quisieras establecer una relación recíproca a largo plazo.

Recuerdo dos cosas que comprendí aquí en el pueblo. La primera me sorprendió por su obviedad: que es más fácil dar algo de lo cual tienes en abundancia. Si tengo una cosecha generosa de calabazas, es fácil para mí dar calabazas. La segunda me decepcionó; la mayoría de los actos de dar en el pueblo son, en efecto, medios para endeudarse o pagar deuda, hay muy poco «regalar».

Así que parece que «economía del regalo» es un nombre engañoso, ya que en realidad está basada en deuda creada al dar. Puede que debiera llamarse «economía de la deuda». Lo cual nos lleva al…

Dinero como medio para el intercambio

Hay muchas definiciones y usos del dinero. Uno de ellos es como medio de intercambio. Este puede ser un tema escabroso de abordar porque asumimos el dinero sin saber realmente qué es y cómo se crea. Me gustaría intentar ver el dinero de otro modo, el dinero como una expresión del dar que sí tiene sentido de comunidad y de regalo. Veamos cómo encaja esto y apliquémoslo en una situación real: un taller de yoga en Targu Mures.

Vamos a reunirnos. Yo no os conozco a ninguno de vosotros y vosotros no me conocéis (aunque puede que algunos os conozcáis entre vosotros). Con suerte será un buen taller y una experiencia valiosa para vosotros. Estoy deseando compartir las enseñanzas que son preciadas para mí y hacerlo de una manera que las haga preciadas también para vosotros. De manera natural querréis dar algo a cambio y querréis hacerlo con un espíritu de regalo. Querréis sentiros generosos y mantener una sensación de continuidad, relación y comunidad. ¿Cómo hacer esto posible?

Ya que no somos (de momento) parte de una comunidad ya existente, no es probable que tengáis algo que yo quiera o necesite (apenas me conocéis, ¿cómo podéis saber lo que quiero o necesito?). Por lo tanto, suponed que me pudierais dar un símbolo de gratitud; un objeto que diga «esto es para indicar que me has dado algo valioso y estoy en deuda contigo».

Ese objeto sería simbólico para ti. Yo podría quedármelo hasta que en alguna ocasión en el futuro nos volvamos a encontrar y me dieras algo que yo quisiera o necesitara y yo te devolviera el objeto simbólico. O puede que tengas un amigo en deuda contigo (tienes un símbolo que ese amigo te entregó) y tu amigo me dio o hizo algo por mí y a cambio le di a tu amigo el símbolo que tú me diste. Ahora tú y tu amigo tenéis un objeto simbólico del otro, y aquí es donde las cosas se ponen interesantes. Podéis intercambiar vuestros símbolos y cancelar vuestras deudas, dando por finalizada esa dinámica. O podríais quedaros los símbolos, permanecer en deuda el uno con el otro, e intercambiar los símbolos con otros dejando que vuestras deudas sigan fluyendo.

Digamos que queremos hacer lo segundo. ¿No sería genial si tuviéramos objetos que son símbolos que todos hemos acordado y que representan una noción de valor compartida? Estos objetos podrían fluir más lejos y de manera más dinámica. Serían más fáciles de intercambiar y llegarían a más gente. El dinero es ese objeto, o al menos podría llegar a serlo si fuéramos capaces de alejarnos de las cualidades menos agradables que asociamos a él.

Precio sugerido

Para hacer esta experiencia más suave para vosotros y para mí, he optado por hacer un experimento: transformar un intercambio de dinero en algo más maleable. Darnos a todos la oportunidad de reflexionar sobre nuestra relación con los demás y con el dinero.

Es por ello que el taller tiene un precio sugerido y no uno fijo. Un precio sugerido transmite una reflexión de mi valoración. Un precio sugerido te invita a hacer tu propia elección. Esta reflexión será mucho más relevante tras el taller, cuando tengas una sensación directa de la experiencia. Establecer tu propio precio te da la oportunidad de reflexionar no solo sobre un número, sino sobre el valor, el dar, y el dinero en sí mismo. Es una oportunidad de conformar una relación conmigo, con el yoga, con tu propia práctica, con el dinero, con el dar.

Soy consciente de que esto puede resultar un desafío para vosotros. Lo es también para mí. El mundo en el que vivimos actualmente parece estar desalineado en muchos aspectos. El sistema monetario en el que vivimos ha hecho que el dinero sea algo escaso y que se atasca, en lugar de ser abundante y fluir. Estoy abriéndome a explorar una nueva narrativa y nuevas relaciones, y ofreciendo un precio sugerido estoy invitándote a unirte en esa exploración.

Si este taller te llama pero estás pensando «no puedo permitírmelo», piénsalo otra vez. No es cierto, es una limitación que te pones a ti mismo. Aunque haya una cuota, cuánto das depende de ti. Al final del taller puedes decidir cuánto dar. Puedes dar el precio sugerido, puedes dar más, puedes dar menos. Si crees que es adecuado pedir una devolución, puedes no pagar nada. Confío en mí, en mis profesores, en las enseñanzas que me han dado… y confío en ti.

diciembre 21st, 2019|Tags: , , , , |

Yoga en Madrid Río – Casa de Campo

Los martes y jueves por la mañana, a las 10:30, las clases de yoga tienen lugar a la entrada de la Casa de Campo, justo al lado de Madrid Río. La parada de metro y tren más cercana es Príncipe Pío. Puedes ver la ubicación en Google Maps pinchando aquí.

También os dejo la imagen del mapa por si no tenéis acceso a Google Maps:

Mapa Yoga en Madrid Río - Casa de Campo

Yoga en Madrid Río - Puente del Rey

Puente del Rey, desde Príncipe Pío hacía Casa de Campo

Si venimos desde el centro de Madrid, cruzamos el puente para llegar a la Puerta del Rey (las seis columnas) y las cruzamos también:

Puerta del Rey - Yoga en Madrid Río

Pasadas las columnas veremos una fuente a pocos metros. A mano derecha queda un edificio y a mano izquierda hay una zona de cesped arbolada que es donde tienen lugar las clases de yoga:

Yoga Madrid Río - Casa de CampoFuncionamiento de las clases

Antes de la clase

Traed ropa cómoda y una cinta de yoga o un cinturón cualquiera (los usamos a menudo en las clases de las mañanas). Venid hidratados y con el estómago vacío. Una esterilla de yoga es muy recomendable aunque no estrictamente imprescindible; hay gente que usa una toalla o directamente el cesped, pero algún día el cesped puede estar húmedo o esconder «sorpresas». La esterilla además de servir de aislante ofrece mayor adherencia a pies y manos.

Sed puntuales para no llegar estresados y evitar perderos los ejercicios iniciales, que os harán el resto de la clase mucho más fácil y agradable.

Durante la clase

Intenta seguir las instrucciones verbales y olvídate de lo que hacen las personas de tu alrededor. En algunas posturas suelo dar varias opciones para que cada uno se adapte a sus posibilidades. Si doy dos versiones y tienes claro (o lo descubres al intentarla) que la dos te va a resultar imposible de realizar correctamente, , no te quedes mirando al resto; permanece o vuelve a la versión uno y acumula tiempo en ella. Si vienes de forma continuada a las clases y perfeccionas las versiones básicas de las posturas, seguro que algun día podrás hacer las avanzadas.

Permanece en la versión de las posturas que te permita respirar, y que cada parte de la respiración (inhalación y exhalación) se sienta diferente en tu cuerpo y las zonas que estás estirando. Si el estiramiento es muy intenso, duele y no cambia la sensación que produce dependiendo de si estás cogiendo o soltando aire, es que has ido demasiado lejos. Reduce un poco la intensidad de la postura y observa como se reduce la tensión cuando exhalas.

Descansa siempre que lo necesites, ya sea de pie, en posición sentada, tumbada o en la postura del niño.

Al terminar la clase

Junto a las mochilas dejo una caja con caramelos y un bote, los cuales nos permiten hacer el último ejercicio de la clase de yoga; practicar el dar y el recibir. Para el recibir coge los caramelos que quieras. Para el dar no hay una cantidad sugerida, ya que eso condicionaría el acto de dar. Casi nunca menciono el bote al finalizar la clase por el mismo motivo.

Tampoco llevo cambio y prefiero que nadie abra el bote. Si no tienes cambio, puede elegir dar el próximo día por la clase que acabas de recibir, o dar en ese momento por las clases a las que piensas asistir en el futuro. En ambos casos te sugiero que te tomes un momento y hagas un ejercicio de honestidad contigo mismo. Si quieres dejar algo que no cabe por la ranura del bote, puedes ponerlo en la parte de la caja donde no hay caramelos, o debajo de ella si no quieres que se vea mucho. No se está obligado a dar y nadie te va a decir nada al respecto.

Puedes pinchar aquí para leer mi reflexión sobre cuanto cuestan las clases

y aquí para ver las respuestas a otras preguntas que puedas tener

Yoga Puerta del Sol

En abril las clases de yoga tienen lugar en pleno centro de Madrid, muy cerca de la Puerta del Sol, concretamente en la calle Arenal, 9. Por favor, si vas a venir por primera vez, lee todo el texto hasta el final antes de venir o de preguntar. Las clases son de Hatha Yoga, duran una hora y cuarto, y   A continuación tienes todos los detalles:

Horarios:

Lunes y miércoles de 20:30 a 21:45

Martes y jueves de 10:30 a 11:45

Domingos de 19:30 a 20:45

Pinchando aquí puedes ver los horarios en Google Calendar.

Como llegar:

La dirección es calle Arenal 9, 2ª planta. Al entrar en el edificio, puedes coger el ascensor que está a mano izquierda. Una vez en la segunda planta, según sales del ascensor, la sala está al fondo a la izquierda (es La Sala de Yoga con Cris). Metros más cercanos: Sol, Ópera, Callao.

Antes de la clase

Todas mis clases son abiertas, lo que significa que no hay reservas, sino que se van ocupando plazas según el orden de llegada. Puedes asistir independientemente de tu nivel o experiencia en yoga.

Trae ropa que te permita moverte con total libertad y, preferiblemente, tu esterilla de yoga. Si no tienes esterilla, puedes usar las que hay en la sala.

Ven con tiempo, la sala no está a pie de calle y puede que tardes unos minutos en encontrarla. Si vienes a una clase de los lunes o miércoles por la tarde, no esperes justo al lado de la sala. Los de la clase anterior terminan justo antes de que nosotros entremos. Si estamos en la puerta y nos suena el móvil, nos ponemos a hablar o hacemos cualquier otro ruido aunque sea sin querer, les estamos arruinando la parte más importante de su clase de yoga: la relajación.

Hay cuartos de baño donde podéis cambiaros.

Al entrar en la sala

Deja tus cosas (zapatos, mochila…) en el mueble blanco que tienes a la derecha según entras. Hay ganchos en esa misma pared para dejar los abrigos. Si no tienes esterilla, coge una del mueble grande de madera (no de las que has visto en el escaparate, esas ya tienen dueño). Hay bloques y cintas disponibles para hacerte las posturas más accesibles. No dudes en cogerlos y dejarlos a tu lado por si los necesitas en el transcurso de la clase. Están en el mismo mueble que las esterillas.

Si tienes el cuello sensible, recomiendo que te pongas cerca de una pared despejada de manera que, en caso de hacer alguna inversión en la que pueda haber presión sobre el cuello, te sea fácil y rápido colocarte en la pared para hacer una versión adaptada.

Al finalizar la clase

Limpia tu esterilla con el producto disponible en la sala de manera que mantengamos la higiene y el respeto por los compañeros. Enrolla la esterilla con cuidado, de forma que no quede torcida, y colócala de vuelta en el mueble, asegurándote de no arrugarla y dejando espacio a la derecha para colocar los bloques. Encima del mueble hay una cajita con caramelos, una cesta con fruta y un bote de cristal. Tómate un momento para sentir qué quieres coger de la cajita, de la cesta, y qué quieres dejar en el bote.

En las clases de la tarde seguramente ya estará cerrada la puerta del edificio cuando terminemos la sesión de yoga, así que bajaremos todos juntos y os abriré la puerta. Ten eso en cuenta por si tienes un compromiso justo después; no vas a poder salir disparado inmediatamente nada mas terminar. Date unos minutos de margen para no marcharte estresado.

¿Cuánto cuestan las clases?

Mi principal objetivo es que cualquier persona pueda practicar yoga sin que el dinero sea un obstáculo; el principal motivo para la existencia de las clases es tu participación. Nadie te va a pedir o a cobrar nada por las clases directamente, eres tú quien da. Al final de la clase hay un bote para dejar lo que se quiera (dinero u otra cosa). Si no lo tienes muy claro, puedes guiarte por lo que has pagado en otros sitios, por lo que cuestan otras clases de yoga en esta zona (sobre 10€ la clase suelta), por lo que te ha gustado o dejado de gustar la clase, por tu situación económica… Estoy seguro de que si lo piensas un poco, si lo sientes, sabrás, al final de la clase, lo que debes o no debes dar. Yo ni miro lo que deja cada uno ni quiero saberlo; trato a todos por igual y daré las clases ofreciendo lo mejor de mí mientras sea sostenible. Ese momento de coger tu recompensa en forma de fruta o caramelo, y de dar algo de forma anónima al profesor, es parte de tu práctica de yoga, es lo que va a marcar la diferencia entre salir de la sala sintiendo paz y plenitud, o irte ligeramente incómodo por no haber hecho lo que crees justo. No se trata dar más o menos, se trata de ser honesto contigo mismo.

Si no tienes dinero (o no la cantidad que te gustaría) y te sientes culpable o que te estás aprovechando, te diré que es bueno que tengas ese sentimiento, y también te digo que en esta ocasión no debes preocuparte, porque nadie te va a juzgar y la clase te la ofrecemos entre todos los demás, de corazón. Como dice mi amigo Nico: «El Universo sabe perfectamente que los alquileres de sala, la electricidad, la tarima se pagan con dinero… pero el día que no tengas ni un duro, ni una mermelada, ni nada de nada Él no te pide renunciar a tu practica de yoga, ni que vayas sin pagar sintiéndote culpable. Al contrario, te pide que vayas, que te comas un buen caramelo y que lo disfrutes.»

Pues eso, que aquí estamos esperándote al lado de la Puerta del Sol; la sala, la esterilla, el profesor, el yoga, la fruta y los caramelos.

 

abril 13th, 2016|Tags: , , , |

Yoga en El Retiro

ATENCIÓN: EN OTOÑO E INVIERNO NO HAY CLASES, YA QUE ESTOY FUERA DE ESPAÑA HASTA MARZO DE 2016. ESTE ES EL HORARIO DE CLASES EN PRIMAVERA Y VERANO.

Este verano también tenemos yoga en El Retiro. Nos reuniremos lunes y miércoles por la mañana de 10:30 a 11:45 en el Jardín de los Almendros. Entrando por la puerta más cercana a Atocha y la cuesta de Moyano, subiremos en dirección hacía el Ángel Caído por el Paseo Fernán Nuñez. Pasada la mitad del Paseo, a mano derecha, se encuentra el Jardín de los Almendros. Metro más cercano: Atocha (Línea 1).

Las clases de yoga en El Retiro son de nivel mixto (pueden asistir tanto principiantes como gente con experiencia) y no es necesario reservar con antelación. Si es la primera vez que vienes, llega con tiempo para encontrar el sitio sin prisas. Recomendable traer agua y esterilla, aunque hay gente que utiliza toalla, pareo, o hace yoga directamente sobre el cesped (lo cual aviso que es mucho menos práctico de lo que parece a priori). A pesar de que hay árboles, es importante tener en cuenta el sol y traer lo necesario para protegerse de él.

Aquí el mapa de Google:

Si te cuesta encontrarnos, llama antes de la hora de inicio de la clase: 600 031 595 (Niki)

Si no has venido antes a mis clases, pincha aquí para ver la información sobre los precios.

¡Hasta pronto!

junio 1st, 2015|Tags: , , |

Yoga y meditación en Lavapiés

Todas las semanas tenemos sesiones de hatha yoga y meditación en Lavapiés, concretamente en el espacio de Yogaconmigo, situado en la calle Mira el Sol, 1. Los metros más cercanos son Lavapiés, Embajadores, Tirso de Molina, La Latina y Puerta de Toledo.

Todas mis clases son abiertas, lo que significa que no hay reservas, sino que se van ocupando plazas según el orden de llegada. Hasta ahora, nadie que haya llegado puntual se ha quedado nunca sin sitio.

Hatha Yoga

  • Jueves:
    • de 18:30 a 19:45
    • de 20:00 a 21:15
  • Domingos:
    • de 19:00 a 20:15

En las clases de yoga voy alternando sesiones dinámicas con otras más pausadas (aunque no por ello necesariamente menos intensas), utilizando estás últimas para explicar en detalle la mecánica de las posturas que trabajamos y de esta manera proporcionar a los alumnos conocimientos que enriquezcan su práctica personal.

Hay esterillas en la sala, por lo que no es necesario que traigas la tuya propia si no quieres.

Meditación

  • Domingos:
    • de 20:30 a 21:00

Los domingos después del yoga nos quedamos a meditar unos treinta minutos. No es necesario haber asistido antes a la clase de yoga, ni tampoco hay obligación de quedarse a meditar si has venido a yoga.

El tipo de meditación que practicamos es Anapanasati (Ānāpānasati en Pali). Puede que ese nombre no te suene de nada, pero si has investigado un poco sobre meditación, es muy probable que el mindfulness (atención plena en castellano) y la meditación vipassana sí que te suenen. Pues Anapanasati es todo eso; atención plena en la respiración con el obejtivo de ver claramente y experimentar de forma directa la verdadera naturaleza de las cosas.

Meditación en Lavapiés

No te preocupes por no ser capaz de concentrarte o estar sentado sin moverte mucho tiempo. Con el tiempo esas y otras capacidades se van desarrollando y la meditación se vuelve más fácil. Lo único que necesitas es motivación para meditar. En el espacio tenemos zafús, mantas, esterillas y cojines para que estés lo más cómodo posible.

Precio

Se sugiere una aportación de 5€ por actividad para que el espacio sea viable a largo plazo. Aún así, el principal motivo para la existencia de las clases es tu participación. Nuestro objetivo es que cualquier persona pueda practicar yoga sin que el dinero sea un obstáculo. Te sugiero que leas la siguiente entrada para entender la filosofía del proyecto: Yoga por la voluntad

Más clases de yoga en Lavapiés

En el mismo espacio tienes más clases de yoga impartidas por otros profesores, así como otras actividades. Aquí tienes todos los horarios:

Horarios Yoga, meditación y danza en Lavapiés

Horarios Yogaconmigo Lavapiés

Calendario de clases de yoga: Marzo 2015

Lo primero que quiero hacer este mes es daros las gracias a todos los que asistís a clase, porque todas las novedades que traigo cada mes son debidas a vuestra participación y a la buena aceptación que van teniendo las clases que voy añadiendo.

El último jueves por la tarde estábamos al límite de capacidad, así que hemos decidido ofrecer dos clases en esa franja horaria en lugar de una; la primera a las 18:30 y la segunda a las 20:00.

El mes pasado probé un nuevo espacio y una nueva fórmula para los lunes y miércoles por la tarde (tenéis los detalles pinchando aquí). Los lunes ya hay overbooking, pero quedan plazas libres los miércoles por si a alguien le interesa.

Este fin de semana no voy a estar en Madrid, así que el viernes 6 por la mañana no hay clase en Acuerdo ni tampoco hay yoga y meditación el domingo en Lavapiés (aunque Nico va a dar clase el domingo por la tarde, podéis ver todo su calendario en la página de Facebook de Yogaconmigo)

Daros también las gracias a los que compartís el calendario y mostráis vuestro apoyo en las redes sociales. Aunque un click parezca una chorrada, ayuda mucho.

Aquí tenéis el calendario:

Yoga marzo 2015

 

marzo 5th, 2015|Tags: , |