Rotaciones articulares

Las rotaciones articulares son movimientos que mucha gente hace de forma natural e inconsciente cuando se prepara para alguna actividad física, algo que habitualmente forma parte del calentamiento y no tiene mucha importancia (unas cuantas rotaciones de hombros antes de levantar pesas en el gimnasio, unos movimientos sexis de pelvis/cadera antes de la pachanga de fútbol…). Pero más allá de su aparente simplicidad y accesibilidad (las pueden practicar todo el mundo independientemente de su nivel físico), esconden muchos beneficios y pueden ser la base para una práctica completa en sí misma.

Beneficios de practicar rotaciones articulares

  • Lubrica la articulación al completo con fluido sinovial.
  • Asegura la exposición de la articulación a su rango completo de movimiento.
  • Mantiene y desarrolla los mapas motores de la articulación.
  • Lleva las articulaciones por distintos planos de movimiento en flexión, extensión, addución y abducción, suministra información al cerebro para saber cuál es su posición «normal».
  • Prepara las articulaciones para ser ejercitadas en posiciones a las que no están habituadas.

Hay diversas maneras en las que se pueden realizar, y cada una de ellas tendrá unos beneficios adicionales diferentes. Su práctica también puede tomar formas aparentes distintas según la disciplina que practiquemos (yoga, de la que hablaremos más abajo, taichi, entrenamiento con pesos…).

Secuencia de rotaciones articulares para todo el cuerpo

En el siguiente vídeo puedes ver una secuencia de rotaciones articulares para todo el cuerpo. Aunque el texto del vídeo está en inglés es muy visual y no es necesario saber el idioma para sacarle jugo. Puedes jugar y explorar con el número de repeticiones, el ritmo, el sentido de los movimientos, el lugar desde donde se mueve la articulación, el número de articulaciones que se mueven a la vez… En el vídeo indican 20-30 repeticiones en cada dirección. Esto es bastante comparado con las diez (con suerte) repeticiones rápidas que solemos hacer para calentar.

Conciencia

No solo importa la cantidad, sino también la calidad para cosechar beneficios. En disciplinas como el taichi o el yoga, las rotaciones articulares se realizan de forma particularmente consciente. En el libro Asana, Pranayama, Mudra, Bandha, Satyananda escribe:

«Los ejercicios se pueden realizar de tres formas:

  1. Siendo consciente de los movimientos físicos, de la interacción entre los diferentes componentes del cuerpo (huesos, ligamentos, músculos, etc.), del movimiento en relación a otras zonas del cuerpo, contando mentalmente cada repetición completada y con conciencia de los pensamientos que surgen en la mente. Esta forma de practicar induce calma, equilibrio y concentración, lo que a la vez brinda armonía al cuerpo físico.
  1. Integrando la respiración. Además de la conciencia de los movimientos descrita arriba, cada movimiento se sincroniza con la respiración. De esta forma los movimientos se vuelven más lentos, lo que ralentiza también las ondas cerebrales, incrementando aún más la relajación y la conciencia. Este método de práctica tiene mayor influencia sobre los niveles físicos y pránicos y es especialmente útil para armonizar y revitalizar el cuerpo y mejorar la función de los órganos internos. […] Además, los estudiantes experimentados pueden encontrar mayores beneficios si se utiliza ujjayi pranayama como técnica de respiración. Esto estimula y equilibra la energía pránica que fluye a través de los nadis.
  1. Con conciencia del movimiento del prana. El prana puede experimentarse como un hormigueo en el cuerpo al que nos volvemos sensibles con la práctica. Mentalmente nos podemos sentir ligeros y concentrados, emocionalmente despejados y receptivos.

Descanso periódico

Cada dos o tres ejercicios, siéntate en la posición básica con los ojos cerrados y consciente de la respiración natural, consciente de la parte o partes del cuerpo que acaban de moverse, y de los pensamientos o sensaciones que vengan a la mente. Tras un minuto o dos, continúa con la práctica. Esto no solo dará descanso al cuerpo, sino que también desarrollará la conciencia de los patrones de energía internos, y de los procesos mentales y emocionales. Este periodo de descanso es casi tan importante como las propias asanas, y no debe ser descuidado».

Skandha Chakra (rotaciones de hombro)

Skandha Chakra (rotaciones de hombro)

Independientemente de que nos guste más o menos el autor de este texto o las palabras que utiliza, ¿no crees que hay una gran diferencia si realizamos los movimientos de esas maneras? Para mucha gente, una clase de yoga basada en este tipo de ejercicios puede parecer «de abuelas», pero realmente no podemos percibir la sutileza de la práctica si todo son grandes esfuerzos gimnásticos sin ningún periodo de verdadera escucha. Os aseguro que es sorprendente el resultado de una clase de yoga usando ejercicios tan simples en apariencia, y lo demandante tanto física como mentalmente que puede llegar a ser.

Sin tener que llegar a percibir el prana, os recomiendo la práctica de las rotaciones articulares, ya sea en el formato del vídeo anterior, más «estilo yoga» como se describe en el libro mencionado y en otros de la misma disciplina, o de cualquier otra manera que ponga verdadera intención y atención al movimiento.

Mente Zen, mente de principiante

«El maestro ofrece al alumno la prueba evidente de que lo que dice y sus objetivos, aparentemente imposibles, pueden alcanzarse en esta vida.”

“Cuando tenemos nuestro cuerpo y nuestra mente en orden, todo lo demás existe en su justo lugar, de la manera correcta.

Pero, generalmente, sin ser conscientes de ello, intentamos cambiar algo distinto a nosotros mismos, tratamos de poner orden en lo que está fuera de nosotros. Y es imposible organizar las cosas si tu mismo no estás en orden.”

“Si haces el máximo esfuerzo por continuar con la práctica, con todo tu corazón y tu mente, sin el deseo de conseguir beneficio, entonces cualquier cosa que hagas será verdadera práctica. Tu propósito debería ser el de simplemente continuar practicando. Cuando haces algo, tu propósito debería ser simplemente hacerlo.”

“Una enseñanza que no suene como si estuviera obligándote a algo no es verdadera enseñanza”

La verdadera práctica del zazen es sentarte como cuando tienes sed y bebes agua. Ahí eres natural. También es natural que te eches una siesta cuando tienes mucho sueño. Pero echarte una siesta simplemente porque eres perezoso, como si el privilegio de los seres humanos fuera echarse una siesta, eso no es natural. Piensas: «Mis amigos, todos ellos, están durmiendo la siesta, ¿por qué no hacerlo yo también? ¿Por qué tengo que trabajar tan duro cuando nadie más está trabajando? Si ellos tienen tanto dinero, ¿por qué yo no? Esto no es ser natural. Tu mente está enredada pensando alguna otra idea, la idea de otro, y no eres independiente, no estás siendo tu mismo, no estás siendo natural. Aunque te sientes en la postura de las piernas cruzadas, si tu zazen no es natural, la tuya no será una verdadera práctica. Cuando tienes sed no tienes que obligarte a beber agua; estás contento de beberla. Si tienes verdadera alegría al practicar zazen, estás practicando verdadero zazen. Y aunque tengas que forzarte, si sientes algo bueno en tu práctica, será zazen. En realidad, la cuestión no consiste en forzarte o no forzarte a hacer algo. Eres natural cuando quieres hacerlo, aunque tengas alguna dificultad.”

Mente Zen, mente de principiante, Shunryu Suzuki

 

agosto 30th, 2018|Tags: , , |

La mente

No conozco, monjes, ninguna otra cosa que proporcione tanto sufrimiento como una mente no cultivada y desarrollada. En verdad que una mente no cultivada y no desarrollada proporciona sufrimiento.

No conozco, monjes, ninguna otra cosa que proporcione tanta felicidad como una mente cultivada y desarrollada. En verdad que una mente cultivada y desarrollada proporciona felicidad.

No conozco, monjes, ninguna otra cosa que cause tanto perjuicio como una mente sin domar, descuidada, desprotegida y descontrolada. En verdad que una mente así causa gran prejuicio.

No conozco, monjes, ninguna otra cosa que cause tanto beneficio como una mente domada, vigilante, protegida y controlada. En verdad que una mente así causa gran beneficio.

Anguttara Nikāya, El libro de los unos.

mayo 28th, 2018|Tags: , , |

Agua

El agua no ofrece resistencia. El agua fluye. Cuando sumerges la mano en el agua, lo único que notas es una caricia. El agua no es un muro sólido, no te puede detener. Pero el agua siempre va donde quiere, y al final nada puede oponerse a ella. El agua es paciente. Las gotas de agua pueden erosionar la piedra. No lo olvides, hija mía. Recuerda que eres mitad agua. Si no puedes atravesar un obstáculo, rodéalo. Es lo que hace el agua.”.

Penélope y las doce criadas, Margaret Atwood

“No te establezcas en una forma. Adáptala y construye la tuya propia, y déjala crecer, sé como el agua. Vacía tu mente, libérate de las formas, sé maleable, como el agua. Si pones agua en una taza se convierte en la taza. Si pones agua en una botella se convierte en la botella. Si la pones en una tetera se convierte en la tetera. El agua puede fluir o puede golpear. Sé agua amigo mío” ― Bruce Lee

Agua

mayo 18th, 2018|

Asanas: ¿yoga o ejercicio físico?

Asanas (posturas de yoga) como forma de ejercicio: el cuerpo es usado para incrementar la salud o las capacidades físicas, y quizás para mejorar el estado de ánimo. La persona permanece dependiente del movimiento físico para conseguir estos efectos. Aunque puede que se utilicen técnicas de respiración, hay un abrumador énfasis en la manipulación física del cuerpo de una u otra forma. Generalmente, si no se mantiene la práctica física, los beneficios desaparecen: úsalo o piérdelo.

Asanas como forma de yoga: el cuerpo es utilizado como herramienta para controlar o regular la mente. Los beneficios físicos son un efecto extra, o un requisito para profundizar en otras prácticas de yoga. Existe un énfasis en reducir primero el exceso de dosha en los tejidos físicos, para después desarrollar resistencia mental y capacidad de concentración, a la vez que se reduce la frecuencia respiratoria como preparación para el pranayama y la meditación, la cual puede suceder espontáneamente. El principal propósito de todo esto es un movimiento hacia la quietud en la cual la ilusión del “Yo” decrece, con la esperanza de, al final del proceso, desvelar nuestra verdadera naturaleza, nuestro estado original incondicional. Con el paso del tiempo las “impurezas” se van eliminando del cuerpo y de la mente, y las prácticas físicas se vuelven menos necesarias.

Los efectos energéticos de las asanas están basados en los doshas, marmas, gunas y los meridianos/la teoría de nadis, de manera que posturas de yoga específicas realizadas de una determinada manera o en un cierto orden pueden producir, predeciblemente, ciertos efectos en la mente. Estos elementos están en juego en cada momento de nuestras vidas, de manera que diferentes rutinas de ejercicio o, en realidad, cualquier actividad, cosecharán resultados predecibles y pueden ser más o menos “yóguicas”.

Por ejemplo, una actividad como la escalada, que es pausada, precisa, y requiere de una concentración extrema debido al peligro que conlleva, puede ser considerada una actividad más yóguica que asistir a una clase de “yoga” que tenga el claro propósito de acercar la apariencia física de los participantes a la línea marcada por los cánones sociales; lo cual dichos participantes consideran que les hará más felices.

Esta reflexión no es mía, sino que la leí hace mucho tiempo en Facebook. Lamentablemente guardé el texto pero no el nombre del autor.

¿Es yoga lo que están haciendo en las fotos? ¿Por qué? ¿Qué diferencias hay entre hanumanasana y el spagat?

 

febrero 19th, 2018|

Vivir del yoga por la voluntad

¿Conoces a alguien que viva exclusivamente de dar clases de yoga por la voluntad? O por donación, generosidad, precio libre… como lo quieras llamar, pero sin sugerir cantidad ni cifra alguna, ni usando eufemismos para poner precio a las cosas. Alguien sin ahorros que le permitan llegar a pagar el alquiler, que no tenga que pedir prestado, ni ingresos de otras actividades, ni esté financiada por ninguna comunidad. Si conoces a alguien que haya vivido al menos un año así, enseñando yoga y/o meditación, te pido por favor que me pongas en contacto con ella. Me encantaría conocer a esa persona. Y si no conoces a ninguna (aparte de mí), te invito a que te preguntes el porqué. Y a que le des más de una vuelta, porque a veces nos quedamos con una respuesta superficial que no es ni mucho menos la verdad absoluta.

Generosidad

Yo mismo me he hecho esa pregunta varias veces. La mayor parte de los ejemplos que se me vienen a la cabeza son monjes, o gente relacionada con alguna institución o comunidad y que se sustentan a través de ella. O gente que parece que sí, pero luego no. Que la cosa tiene truco y realmente su sustento viene de otro lado. Y no es que haya algo de malo en ello, ni mucho menos. Es simplemente que me gustaría conocer gente afín, con una realidad común a la mía, con la que poder compartir ciertas cosas, y preguntarle otras, y ver que ciertas realidades son verdaderamente posibles, sostenibles a largo plazo, y compatibles con todas las facetas de la vida.

El año pasado escribí una entrada con mis reflexiones al terminar el verano, y antes de que termine este mes de octubre espero escribir otra con mis reflexiones de este año. Reflexiones que todavía están tomando forma, varias de ellas relacionadas con la pregunta del principio. Espero que me puedas ayudar en mi búsqueda y, si quieres, que compartamos nuestras reflexiones.

Tenía esta entrada escrita desde hacía varios meses pero no me había decidido a publicarla. En este momento ya no le doy tantas vueltas a este tema, y creo que queda poco para que mis ingresos no vengan exclusivamente del sistema de la voluntad. Volviendo a leer ahora el texto, encuentro en él respuestas que entonces buscaba. Por si a alguien le puede aportar algo, aquí lo dejo.

febrero 13th, 2018|